1. ¿Violación?


    Fecha: 13/02/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: axel, Fuente: CuentoRelatos

    Me presento: Soy, un chico de 19 años recién cumplidos, que arrastra un encanto seductor -modestia aparte-, producto de una exagerada belleza masculina que desde niño me caracterizó como un dotado por la Natura, como un agraciado varón de esos destinados a calentar coños, por donde mujeres hayan.
    
    Pero agreguemos también, otra verdad necesaria a este relato:
    
    Ese, mi seductor carácter acompañado de esa figura de excelsa belleza masculina que me dio el destino, va eternamente acompañado también, por una extrema timidez que me ata haciéndome ir ya hacia abajo o hacia arriba, como un piolín a un yo-yo.
    
    Interiormente, soy un volcán erótico que no exterioriza en lo más mínimo ese fuego hirviente que me achicharra las genitales entrañas, y adentro de mi triperío testicular, hierve mi leche como en una olla a presión que chifla como alocada.
    
    Sí: lo mío, es calentura en estado químicamente puro y obsceno, y mi lujuriosidad interior, ésa que por nada del mundo así ni de ninguna manera expreso, en mi interior sentir me vuelve el más depravado de los machos que la tierra pisan.
    
    Las chicas siempre supieron hacer verdaderas maravillas tratando de acercarse a mi persona buscando las maneras de poder lograr la intimidad que les permitiese follar a lo bestia conmigo, sin el más mínimo de los éxitos dado mi pajerismo extremo en esa timidez de mierda que me tiene atado y relleno como a un matambre.
    
    Pero el otro día, hartas ya de tanta ineficacia en sus propósitos de conquista ...
    ... ante mi persona, unas despampanantes chicas amigas desde el colegio primario, y allá en una fiesta a la que concurrí, decidieron juntas, pasar a un plano más activo-digámoslo de alguna manera algo delicada-, para lograr lo que de ninguna manera parlamentaria o mímica o de ningún otro tipo, jamás conmigo habían nunca logrado.
    
    La cosa, sucedió así:
    
    Era una nocturnal fiesta de cumpleaños de una amiga, y celebrándose dicha fiesta allá en una estupenda finca a esos efectos destinada, en determinado momento, y agitado por el calor reinante, salgo a tomar un poco de aire libre allá en la intimidad solitaria de un lugar arbolado, rocoso, y en una semi penumbra interior de ese parque aromado por fragancias de rosales y qué se yo cuantas otras bellezas vegetales, cuando estando yo muy plácidamente sentadito debajo de una enorme roca ahí entre unos matorrales, oigo que llegan desde la fiesta también y en alborozada bulla de risas y voces, varias chicas ahí también a apartarse un poco del bullicio y el calor del salón festivo, para tomar un poco de aire puro y charlar entre ellas un rato.
    
    Coincidentemente eligen para establecerse un lugar casi pegado al de donde yo me encontraba sin haber ellas advertido mi presencia ahí, y yo, típico tímido callado y temeroso, nada digo para advertirles mi presencia, quedando allí además, atento a la curiosidad de escucharlas en su hablar mientras allí estuviesen.
    
    Eran ellas, siete de mis amigas conocidas desde los escolares tiempos de la ...
«1234...»