1. Noche de camioneros


    Fecha: 18/02/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... yo que la tensión de las paredes disminuye, comienza a bomber muy lentamente. Mi coño protesta cerrándose de nuevo, el dolor ralla lo insoportable, pero nuevamente, lo inevitable de la situación hace que acabe por relajarse. El proceso se repite en varias ocasiones. Cada vez la dilatación alcanzada es mayor y la necesidad de cerrase disminuye. El dolor casi desaparece y dando por terminado el proceso de adaptación, mi camionero comienza a follarme como en él es habitual.
    
    Su compañero permanece casi inmóvil. No le hace falta moverse. Ambas pollas se encuentran tan íntimamente en contacto, metidas a presión en el interior de mi coño, que el menor movimiento de una se transmite irremisiblemente a la otra. Se rozan, al hacerlo, capullo contra capullo, frenillo contra frenillo, calientes, húmedas y palpitantes, no tardando en aparecer las características exclamaciones de gozo y de placer.
    
    Mi camionero acelera las embestidas y en ocasiones al hacerlo, como sucedía en sus folladas ordinarias, su polla acaba por perder el rumbo. Esta situación origina un exceso de tensión en mi esfínter ya llevado al límite, que vuelve a estirarse en exceso. Como consecuencia, el dolor es tan extremo que no puedo evitar retorcerme en un espasmo violento y descontrolado que suele acabar con ambas pollas fuera de él. Cesa entonces todo movimiento de penetración hasta que me recupero, iniciándose de nuevo todo el proceso.
    
    La doble penetración se alarga y se alarga. Ambos camionero son de los ...
    ... “tardones” y para colmo, cuando uno nota que su compañero está a punto de la eyaculación corta en seco la follada. Estamos completamente empapados en sudor. Puedo notar como el de mi camionero se escurre por sus mejillas goteando al alcanzar la barbilla. Cae entonces sobre mi espalda desde donde regalima hacia el coño entre la comisura de las nalgas. Por el otro lado, entre mi pecho y el del otro camionero, permanentemente en contacto, se ha formado una película de sudor, que a modo de lubricante, facilita que se deslicen el uno contra el otro.
    
    Finalmente el tercer camionero no aguanta más. Se separa de piernas sobre la cabeza del camionero tendido en el suelo, se agacha ligeramente doblando sus piernas por las rodillas y me ofrece su polla. Aún dura y desafiante como cuando se bajó del camión, con el capullo brillante por el precum y palpitante como el corazón de caballo desbocado. Acepto su ofrecimiento y mientras los otros dos me follan, me trago su polla hasta los huevos. Ahora son dos los que embisten, así que me resulta complicado alterar su ritmo para adecuarlo al de la mamada. Además, al tenerla ligeramente arqueada hacia atrás, cuando me la introduzco hasta el fondo tiene tendencia a atascarse en el paladar, justo antes de traspasar la campanilla. Me duele, pero hace tiempo que eso ha dejado de importarme.
    
    Mientras se la mamo, el tercer camionero acaricia tiernamente mis cabellos. Me saco su polla de la boca, deslizo la lengua hasta los huevos y con ayuda de las ...
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