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Noche de camioneros
Fecha: 18/02/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... sociedad y en consecuencia, nuestroEgo entra en acción, provocando remordimientos y dudas que inevitablemente se acaban convirtiendo en prevención y rechazo. Es esteEgo quien se encarga de levantar muros y corazas que separa nuestro “yo íntimo”, nuestro yo como ser sumiso y esclavizado, de nuestro “yo social” que en todo momento se comporta como la sociedad espera de él. El problema radica en que, hasta que nuestro “yo íntimo” y nuestro “yo social” no sean el mismo, nuestra aceptación como ser esencialmente sumiso no será nunca total y plena y la felicidad que ello comporta difícilmente llegará a ser efectiva. ElEgo, así entendido, debe ser pues, radicalmente combatido para que un sumiso se acepte plenamente y alcance con ello la entrega plena a su Dominante. Y como elEgo regula nuestro comportamiento social, nada más efectivo para combatirlo que la humillación y exhibición públicas. Solo cuando el sumiso consienta en comportarse públicamente como lo que internamente y en esencia es podrá alcanzar la plenitud. Por este motivo, miAMO se complace en prestarme y alquilarme a todo aquel que desee mi uso. Anuncia mis “servicios” en todo tipo de publicaciones y páginas web de contactos, para TODO tipo de relaciones y prácticas. Mi único papel aquí es el de complacer a miAMO, entregándome por completo y procurando que el servicio alcance el mayor grado de satisfacción posible. Con ello no solo contento a miAMO, sino que me hago cada vez más y mejor siervo. - Llegará a ...
... Mercabarna sobre la 1:00 de la madrugada y pasará allí toda la noche hasta que le descarguen el camión a la mañana siguiente -añade miAMO-. Quiero que acudas a su encuentro y le descargues como solo tú sabes hacer. - ¿Cómo le conoceré?AMO -Pregunto yo-. - El hombre tenía una cierta prevención, así que no ha querido entrar mucho en detalles –me dice miAMO-. Hemos quedado en que llevarás puesto el collar de perro con tachuelas y que te pasearás por el aparcamiento de camiones de Mercabarna mostrándote a los que allí estén. Procura hacerlo bien, perrita, si no le convences habrás hecho el viaje en balde y con ello no harás más que enojarme. - No se preocupeAMO -contesto-. Haré todo lo que esté en mis manos para encelarlo. - Bien, putita, espero que no me defraudes -añade mi AMO, esta vez en tono severo-. Tengo un especial interés en este camionero, creo que tiene posibilidades. Tras unos minutos de charla intrascendente, colgamos y vuelvo al interior del bar para acabarme el café con leche que había pedido. Al entrar, todavía alguna cabeza se gira a mi paso, sin duda aun impresionada por el tono de mi móvil. Cuando llego a la mesa, mis compañeros de trabajo cambiaron bruscamente de conversación en un vano intento para disimular que habían estado hablando de mí. La mayoría ya empiezan a estar acostumbrados y tras varios años de duro combate contra miEgo, empiezo a salir victorioso de este tipo de situaciones. Aun me ruborizo y avergüenzo cuando mi condición sale a ...