1. Cómo gozar de la hermana de su esposa


    Fecha: 01/03/2021, Categorías: Microrelatos, Autor: Javítelaví, Fuente: CuentoRelatos

    ... directamente. ¡Qué par de tetas tienes, jodía!, no pudo evitar exclamar. Sofía no dijo nada, no abría los ojos. "Ya está", se dijo para él Luis. Ponte en el asiento de atrás, Sofía. Cuando lo estaba haciendo, y en la postura del perrito, vio que la braga estaba mojada y se excitó aún más, agarrándola de la cadera y bajándola las bragas hasta las rodillas.
    
    -¿Qué haces, Luis?
    
    -Ssh... Calla.
    
    Él se quitó el slip y le besó la vagina y le metió la lengua por el ano. Los flujos chorreaban y Luis los fue sorbiendo. Después, le metió un dedo en el coño y luego otro. No encontró ninguna dificultad, sus paredes eran anchas, la muy zorra. Estaba depilada salvo por un hilo de pelo. Al mismo tiempo, le masajeaba los pechos y le hacía sentir su pene. Al fin se decició a metérselo en la vagina. Entró hasta el fondo sin problemas. Aaah, gimieron ambos. Luis bombeó sobre ella, sin soltarle los pechos. Toma, toma y toma, decía. Y ella pedía más y más. ¿Quieres más? Sí, sí. Pues toma más. ¿Te gusta mi polla? Me encanta, cabrón, fóllame más, así, aah, qué pedazo de palo tienes. ¿Es la mejor polla que has provado, zorra?. Sí, sí, sí, la mejor, la más gorda. Cuando me corra en ti te vas a comer toda mi leche, zorra. ¿Quieres limpiarme la polla? Estoy deseando comérmela, hijoputa. No le quedaba mucho por correrse y Sofía se dio cuenta: no te corras dentro, que no me he tomado la pastilla. Yo quiero acabar dentro de ti. No, ...
    ... Luis, no. Está bien, date la vuelta, me voy a hacer una cubana con tus tetas. Sofía se dio la vuelta y se tumbó y Luis se echó sobre ella, metiendo su pene a punto de estallar en el estrecho canal de sus tetas. Comenzó a follarse sus tetas con fuerza. Sofía, cuando salía la verga de Luis por sus tetas, le chupaba o mordía el capullo. Voy, voy, voy. Venga, córrete en mis tetas, córrete. Los chorros del semen de Luis se dispararon hasta su cara. Sofía trataba de saborearlo. Se levantó y le empezó a hacer una mamada descomunal. ¡Qué bien me la chupas, condenada puta! Su polla no se resistió a los chupetones de Sofía y volvió a ponerse dura, lo cual sorprendió mucho a Sofía. Mientras se la chupaba, Luis le metía los dedos por el coño. Quiero follarte otra vez, Sofía, estás muy buena. Se salió de su boca y la volvió a penetrar. Hasta el fondo y de un golpe. Aaaaaaah!, hijoputa, qué daño. Calla, zorra y toma. Arreón. Toma. Otro arreón. Toma. Y toma. Y toma. Y ella, ah, ah, sí, sigue, sigue, dame más, más. De nuevo iba a correrse, así que le dijo que se la chupara. Ella obedeció. Sus múltiples orgasmos la hacían una mujer complaciente. Y no sólo chupó, sino que se tragó su semen.
    
    Se vistieron y comentaron que lo que había pasado era un accidente. El sudor y el olor a semen y a flujos vaginales hacía difícil la conversación. Hubieran deseado seguir follando toda la noche, pero el calentón de Sofía se había pasado. 
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