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Ayudando a mi cuñado a satisfacer a mi hermana
Fecha: 10/03/2021, Categorías: Incesto Autor: Hansolcer, Fuente: SexoSinTabues
... otra vez, luego regresa al clitoris y así alternativamente empieza a follarse a si misma. Sus ojos continúan cerrados, respira hondo, evidentemente fantasea que ahora mismo alguien se la coge. Podría ser yo, quién también fantaseo estarle metiendo la verga. Ya la tengo en mis manos y ver ese chocho deseoso de sexo me ha puesto a mil. Se le ve tan sabroso, tan apetecible y sobre todo hambriento. Cerrando mis ojos imagino que cada gemido que emite es porque siente mis 17 cm dentro, quizá no sea igual de gruesa como la de su marido pero algo es seguro, estos están más vivos que nunca y tampoco es gran diferencia. Tuve que esconderme porque Isabel decidió que su borracho marido le cumpliera, dejo de masturbarse, se bajó de la cama y asomándose a la entrada de la habitación donde estaban quiso cerciorarse de que no hubiera nadie afuera. Quizá la necesidad de verga hizo que no pusiera atención y no pudiera verme oculto en la esquina contraria a la puerta principal. No miró hacia ahí y tampoco fue a cerrar la puerta, quizá creyó que ya me había ido, porque supo que había llegado a la casa. Vi a mi hermana, como otra vez empezó a chupar la casi inerte polla de mi cuñado, quién al igual que su miembro viril estaba más dormido que despierto. Parecía sentir a su afanosa mujer dándole placer, pero igual daba muestras de haber sido vencido por Baco el Dios del vino, tanto que quizá no disfruto el haber sido montado por Isabel en su intento de satisfacer sus deseos de pene. Lo cabalgaba ...
... porque logró poner su verga erecta, no al 100 pero lo suficiente como para que le entrara, pero también fue vencida al igual que su dueño. Pude leer la frustración en el rostro de mi hermana y también la decisión de no rendirse en su intento de satisfacerse sexualmente. Esta vez se colocó de piernas abiertas y mirando al techo empezó a darse dedo, a sobarse toda la raja, a frotarse el clitoris, a estrujarse las tetas con fuerza, a de nuevo cerrar los ojos y fantasear quizás que era poseída por su marido. Sin descubrirme pude quitarme la ropa completamente y decidido me planté en la puerta de su habitación y sosteniendo la verga en mi mano derecha le pregunté que si necesitaba ayuda. Se movió rápido como felino, se cubrió sus partes íntimas, pero pareció recordar que ya antes la había visto desnuda. Miró a su marido, aunque pareció darse cuenta que este estaba en otro mundo, me miró y esta vez creo que vio en mi a alguien con quien saciar sus deseos de sexo. Se movió hasta quedar al borde de la cama y fue la señal para que igual yo me acercara. No hubo palabras, nada más estuve a su alcance se apoderó de mí verga y empezó a mamármela de una manera que me hizo cerrar los ojos y suspirar de gusto. Se metía mis bolas a su boca y las aprestaba sin llegar a causarme daño, luego deslizaba la lengua desde el tronco hasta llegar a la punta en donde hacía círculos por todo el glande. Ella misma colocó mis manos sobre su cabeza y se metió media verga dentro: -Cogeme por la boca – dijo ...