-
Ayudando a mi cuñado a satisfacer a mi hermana
Fecha: 10/03/2021, Categorías: Incesto Autor: Hansolcer, Fuente: SexoSinTabues
... sus mandíbulas, cerro sus ojos. Supe que quería toda la verga, me abrace a su cintura y la hale hacia mí mientras la culeaba lo más fuerte que pude, fueron intensos segundos donde nada más importaba sino entregarse el uno al otro. Que importaba mi borracho cuñado ahí tirado junto a mi y con los ojos abiertos mirándonos, que importaba que Isabel fuera mi hermana menor, que importaba que quizás nuestra madre pudiera escucharnos porque estábamos a no más de 10 metros de donde ella estaba en el otro cuarto. Llegamos al orgasmo juntos. Ni un segundo antes, ni un segundo después. Mi verga vomito semen cuantas veces quiso en su interior que se mezcló con sus líquidos. Ella sobre mi, exhausta. Ambos sudados, desnudos todavía. - Por años me hiciste desear ser tu mujer – me dijo al oído – - ¿Si? - No sabes cuánto le envidie a Lily el haber sido la única que tenía sexo contigo. - Es que eras muy pequeña entonces. - Pero ahora ya no soy una niña. Iba a responderle, pero recordé que su marido tenía los ojos abiertos, que pude ver cuando nos miraba. - ¿Qué pasa? – me pregunto Isabel al ver que miraba a Ernesto. - Vi que tu marido nos miraba cuando cogiamos. - Está dormido– dijo como si tratara de convencerse ella misma – - Pues te juro que lo vi mirándonos fijamente. Y cómo si aquello nos hubiese recordado que ...
... existía una realidad, una donde éramos hermanos, nos pusimos de pie. Ciertamente Nestor dormía el sueño de los borrachos, roncaba ruidosamente. Isabel y yo seguíamos desnudos. - La tienes más grande – dijo tocándome la verga – - No, está igual – dije divertido - - Pues yo la recuerdo más pequeña. - Tú tenías 12 - Y tú tenías 19, Lily tenía 14. Me encantaba verlos follar – dijo como regresando en el tiempo – Dice Lily que ella te vio follar con Beatriz y con Rosa. - Fue hace mucho tiempo Guardamos silencio, fue ella quien hablo de nuevo. Yo me había vestido ya. - ¿Que horas son? - Las 7:30 - ¿Vas a pasar cerca del centro? - Te pasó dejando - Vale Poco hablamos en el carro, fue ella la que al bajar cuando llegamos a su destino dijo: - ¿Lo vamos a volver hacer? - ¿Tú, quieres? - Si – dijo mirándome fijamente a los ojos – - Pues yo también. Y sin esperar más me besó, primero en la mejilla, luego fugazmente en la boca. – Te amo hermano – dijo –dando media vuelta y yendo hacia el centro comercial. La vi ir y pensé cuan cambiante es la vida. Quién diría que un día deje una tarea pendiente y ahora la terminaba. Instintivamente me toque la entrepierna, otra vez estaba con la verga parada, quizá el hecho de saber que no seria la última vez era más que motivo suficiente para mí miembro viril. Seguiré contando.