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Londres no es tan frio
Fecha: 11/03/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Era una noche fría, como otras tantas en Londres, a finales del mes de enero. Yo volvia del trabajo, abrigada como siempre, mi bonita chaqueta de cuero, mi suave bufanda alrededor del cuello y un oscuro gorro de lana cubriendo mi larga melena. Pero ese día volvía de una fiesta universitaria, y el vestido que llevaba puesto no dejaba demasiado a la imaginación, aunque la chaqueta me abrigaba mis piernas lucian bajo una estrecha falda. La distancia a la habitación de mi residencia era corta, y me entrenía con el móvil mientras caminaba a paso ligero, hasta que por fin, llegué a la entrada de mi edificio. Era sábado, aun temprano aunque para mí ya había terminado la fiesta, pero parecía que para otros aun estaba por empezar, y por eso un grupo de jóvenes me sonrieron a mi paso por el pasillo mientras bebían y tocaban un pequeño piano electrónico. No los conocía, solo a uno, Paul, un nadador al que era imposible no mirar cada vez que coincidíamos en la piscina. Devolví la sonrisa y escuché su murmullo mientras me alejaba. La verdad, yo había tomado unas copas de más en la fiesta, más de lo que debía, por eso quise volverme pronto a la habitación, el alcohol estaba afectándome ya en todos los sentidos. Entré a la habitación, mis compañeras de cuarto no estaban, las dos aún seguían en la fiesta y no creía que fueran a venir pronto. Como pude, dentro de mi borrachera, me quité los pendientes, y los dejé en la mesita junto mis libros de lectura favoritos. Me quite el ...
... resto de la ropa, la apoyé sobre la silla y me metí en la cama. No sé si era la calefacción de la residencia, o si el alcohol de mis venas, pero ya no sentía el frío, todo lo contrario, notaba como un leve calentón recorría mi cuerpo, naciendo desde mis piernas, hasta la boca que se me secaba en cada suspiro. Agarré uno de los libros de la mesita, 50 sombras de Grey, apenas llevo dos días y ya casi lo tenia terminado. Quizás un poco de lectura me calmase, pero según empecé con el libro mi calor empezó a subir, las imágenes de la historia se repetían en mi cabeza conmigo como protagonista. Mis manos no podían más, y terminé soltando el libro, pasé la punta de mis dedos por mi pecho y noté como mis pezones duros me pedían algo más, y me acordé del ordenador. Me levanté y encendí el ordenador, busqué esta misma página de relatos que tanto me gustaba, la sección dominación, y empecé a leer los textos de otras personas. Mi braguita era lo único que tenia puesto, y empezaba a estar cada vez mas mojada, ya era momento de quitármela para poder estar más comoda…. Cuando en ese momento escuché que alguien se acercaba a la puerta. Rapidamente me metí en la cama y me tapé hasta arriba, pensando que eran mis compañeras y me iban a ver con mi braguita mojada en medio de la habitación. La puerta se abrió, y yo me hice la dormida, pero extrañamente no escuché nada. No sé quien había entrado, solo escuché la voz de dos chicos, unas voces conocidas, pero decidí hacerme la dormida. Los ...