1. Londres no es tan frio


    Fecha: 11/03/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... nervios me recorrían todo el cuerpo, sentía como alguien me miraba, alguien estaba en el cuarto pero no estaba seguro de quien. Unos minutos que se me hicieron eternos, y más cuando vi como uno de los chicos se acercaba al ordenador y leia la pantalla, se me había olvidado apagarlo!
    
    La situación me estaba volviendo loca, el alcohol me subia a la cabeza, temblaba de nervios, y en ese momento uno de los chicos se sentó en el borde de mi cama. Susurraba algo que no conseguía entender, y empezó a tocarme el pelo.
    
    Yo me hacía la dormida, solo en la oscuridad intentaba abrir un poco un ojo para saber lo que pasaba, y en la penumbra de mi cuarto pude ver el rostro de Paul junto a mi ordenador. Recostado sobre mi silla, jugando con mis bolas chinas en la mano, relajado, mirando como su amigo me acariciaba.
    
    Su amigo empezó a bajar sus caricias, colando su mano por debajo del edredón sentía como su mano caliente pasaba por mi cuello, por mi espalda comprobando como estaba de desnuda y ardiente en ese momento.
    
    Paul seguía mirando el ordenador, leyendo esos relatos de dominación que tanto me gustaban, qué pensaría de mi después de eso? Pensará que soy una puta? Las preguntas corrian por mi cabeza sin respuesta, cando en ese momento su amigo tiró del edredón y me dejó totalmente al aire. Los ojos de Paul se iluminaron al ver mi cuerpo, aunque ya no hago tanto ejercicio como antes, cuando era joven fui gimnasta y mi cuerpo aun terso es la tentación de muchos hombres. Esa ...
    ... noche no iba a ser una excepción, y llegado ese punto, ya no pude más, no podía seguir haciéndome la dormida. Me giré y les dije que me habían despertado, que qué hacían, que eran unos cerdos y me dejaran.
    
    El chico de mi cama me tapó la boca, y me dijo que me callara, al mismo tiempo que Paul se levantaba y empezaba a quitarse la ropa. Mi cabeza decía que no, pero mi cuerpo decía que SI. Intentaba gritar y quitar la mano de ese chico mientras mi cuerpo no paraba de mojar por una extraña excitación ante el cuerpo de Paul. No sé como pasó, pero Paul le dio una orden a ese chico, murmuraron algo de un reto y el chico se marchó. En ese momento pude haber gritado, pero no lo hice, nada salía de boca más mientras anonadada y borracha miraba a Paul. Aun con cara de asustada pero perdiendo mi mirada entre sus abdominales, un cuerpo digno de cualquier dios, unos oblicuos que hacían perderse hasta más allá de donde la luz llegaba y en ese momento, se tumbó junto a mí.
    
    En ese instante recupere mi cordura, y le dije que se fuera, que yo no era ninguna puta, que no le conocía y estaba borracho. Paul solo me miró, sonrio y me dijo “ahora vas a ser lo que yo quiera que seas, ya he visto en el ordenador lo que te gusta y vas a ser mi putita”. Esa frase me dejó loca, los dos estábamos borrachos, pero no entendí como podía estar tan chulo. Le fui a replicar y me tapó la boca, me giró bruscamente y me colocó bocaabajo en mi cama.
    
    Apenas de un tirón sentí como rasgaba mis braguitas, todo ...