1. La embarazada seductora (Parte 1)


    Fecha: 21/03/2021, Categorías: Microrelatos, Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos

    Ana, es la esposa de un compañero de trabajo, con la cual teníamos el trato de encontrarnos en alguna reunión social y no mucho más que eso. Mujer joven, buenas formas, siempre vestida con ropas que acentúan su opulentos y contundentes senos, que por cierto es lo primero que le miramos, luego recorremos el resto de sus cualidades, que no están nada mal, pero los atributos mamarios se llevan las palmas y toda la admiración masculina.
    
    Ella jamás podría pasar desapercibida, por esa delantera tan rotunda y contundente, pero esa destacada cualidad va formando parte de una personalidad un tanto tímida pero sumamente cordial y destacada por su forma de socializar con los compañeros de su marido.
    
    Ese viernes habíamos concurrido al after office por la despedida de una compañera de trabajo que se retiraba para casarse y viajar con el afortunado novio para un pos grado en otro país.
    
    En las postrimerías de la tenida cervecera, se apareció Ana, para encontrarse con Eduardo, su esposo, pero como las rondas de tragos seguían se quedó acompañándolo hasta que terminara el festejo.
    
    Nos encaminamos al estacionamiento del Parque Cervecero, y notamos que Eduardo no estaba en sus mejores condiciones, por cuando decidimos que sería prudente que fuera yo quien manejara, de tal manera que los llevé sanos y salvos a su casa. La cultura alcohólica de Eduardo no era de lo mejor, su resistencia tampoco por cuanto debí ayudarlo a bajar y hasta llevarlo al dormitorio.
    
    Mientras esperaba el ...
    ... taxi que había pedido compartí un momento de café y amigable charla con Ana. Como suele pasar en estas ocasiones, la circunstancia o el momento o la causalidad o el momento a solas tan especial, hacen que las confidencias surjan con la naturalidad de dos viejos conocidos hablando de cosas en común.
    
    Comentó que por fin consiguió estar embarazada, luego de una afanosa búsqueda, justamente venía de asistir al ginecólogo y por eso pasó a buscarlo para venirse juntos.
    
    - Y cómo es que es que la noticia de haberlo conseguido no te veo tan contenta.
    
    - Bueno es que… no todo es tan bueno como parece…
    
    Esa frase terminó por empañar la mirada y sentí mucha ternura por haber cometido el pecado de hacer una pregunta que parecía haber dado justo sobre la herida de algo que la lastimaba.
    
    - Perdón si dije algo impropio, o si removí algo que no debía…
    
    - No, no tienes culpa alguna, además no es algo que se sepa, ni él lo sabe.
    
    - Si necesitas una oreja amiga, acá estoy.
    
    Otro café y suspender el pedido del taxi sirvió para permitirle aliviar la carga de sus cuitas que le complicaban la existencia. Comenzó pidiendo la reserva, que Eduardo nunca debe enterarse y comenzó a confesar que ambos, sobre todo él era el más interesado en que ella quedara embarazada, y ahora que lo habían conseguido se encontraba en una situación acuciante en razón de que no quería hacer nada que pudiera interferir o complicar el embarazo, que se abstendría de tener relaciones sexuales hasta que se ...
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