1. La embarazada seductora (Parte 1)


    Fecha: 21/03/2021, Categorías: Microrelatos, Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos

    ... produjera el nacimiento, y bla, bla…
    
    Que esa tarde misma en la consulta ginecológica había planteado su problema al médico, solicitado consejo profesional para superar el estado de permanente excitación, que su libido estaba a tope y para colmo el marido se negaba sistemáticamente a tener relaciones, sobre todo que el médico recomendaba que tenerlas no afectaría, sino por el contrario sería beneficioso para ella.
    
    - Perdón por esto, pero no tengo a quien contarlo, y es algo que me abruma
    
    - Pero… digo… hay algunos “juguetes” que…
    
    - Sí, entiendo, ya probé pero… no es lo mismo, hasta quedo más, más, no sé cómo decirlo.
    
    - Creo comprender
    
    En ese momento sonó el timbre, era el taxi, dejando inconclusa la última parte de su respuesta. En la despedida, me besó bien cerca de la comisura del labio, totalmente causal. Apunto de subir regresé para dejarle mi número de teléfono anotado.
    
    Antes de llegar recibí el mensaje de Ana: “necesito tu “juguete” para solucionar mi problema, cuando puedas llámame”
    
    Durante el viaje y en la quietud de mi casa, fue el momento de pensarlo mejor. Es cierto que también como muchos otros hombres en algún momento se nos ha despertado esa fantasía de hacerlo con una mujer embarazada, pero solo había quedad en esa etapa, ahora esa fantasía está llamando a mi puerta, bueno en el teléfono, saltó de la idea a una situación en tiempo real, ella exige yo estoy poniendo blanco sobre negro, evaluando.
    
    Muchos hombres buscan tener sexo con ...
    ... mujeres embarazadas, el mito nos hace creer que el estado de gravidez les potencia el deseo haciéndolas diosas en la cama, sus hormonas alborotadas incentivan el interés por hacerlo y sobre todo podemos venirnos dentro sin preocupación por las consecuencias.
    
    Este breve análisis disipó la más leve duda o prejuicio, más aún incentivó la curiosidad por experimentar en carne propia esas sensaciones.
    
    La mujer ni me dio tiempo para sentir ansiedad, como si tuviera un gps mental, recién llegado recibí el llamado de Ana. Acordamos el encuentro podría ser mañana, le propuse que en mi casa, tenía urgencia por el encuentro pero por otro motivo no podría acercarse, que si yo podía, en el horario laboral del marido podríamos hacerlo. Su prisa y tantas ganas me hicieron desearlo también. Al día siguiente concurrí al trabajo, pero… el hombre propone y las circunstancias disponen que no era posible ausentarme por la urgencia de un trabajo pendiente, un par de horas como mucho, pero igualmente decidí bien valía la pena no hacerla esperar.
    
    - Hoy solo tengo un par de horas para ausentarme, si te parece lo dejamos para otro día?
    
    - No importa, lo que sea, puedes venir?
    
    - Estoy saliendo de la oficina, espérame.
    
    Llegué con la urgencia que amerita el deseo, debía estar viéndome por la ventana, tan pronto me acerqué para tocar el timbre, se abrió la puerta, detrás estaba Ana, solo con una bata, abierta para que no hubiera dudas ni pérdida de tiempo, el reloj del deseo comenzó la cuenta ...