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Arrepentidos los quiere Dios. (Capítulo 54)
Fecha: 30/03/2021, Categorías: Incesto Autor: Febarsal, Fuente: CuentoRelatos
... primeros auxilios. Hizo Raúl una lista detallada de lo más necesario para cubrir las primeras necesidades. ¡Menos mal! la línea telefónica la habían reestablecido. --Ya me contarás como has pasado de ser la más... --¡Dilo, dilo! No te cortes. La más puta de España. ¡Por Dios Manolita! Te juro por mis niños que no es eso lo que quería decir. --No te apures, si ya sé que estuviste en "mi Casa" de Madrid, que te recibió Esther, y que... ¡Bueno! que sabes todo de mí. ¡Mira me alegro! de haber seguido juntos, tarde o temprano te hubieras enterado. --¿Por qué te fuiste de La Isla sin despedirte de mí? --Dadas las circunstancias, fue lo mejor. Intenté que supieras la verdad, pero "estabas ciego". Mejor fue así. Pero olvidemos el pasado y vivamos el presente. Soy alcaldesa de un municipio, y propietaria de uno de los complejos turísticos más modernos de España, y os ofrezco un futuro claro a los cuatro: Marga, tú, y los niños. De repente me vino otra vez aquella voz del ...
... helicóptero. Llévate a los niños contigo a España, que aquí corren un serio peligro, la tragedia se va a volver a repetir. --¿Qué te pasa? te has quedado blanca como la cera. --No nada, un pequeño vahído, tantas emociones me tienen un tanto débil. --Raúl, puede que se repita la tragedia, ya sabes que las réplicas suelen reproducirse. A lo sumo en tres o cuatro días he de regresar a España para dar el informe requerido; me voy a llevar a los niños conmigo. Cual no sería mi actitud, que Raúl quedó totalmente convencido de que sería lo mejor, y no puso ninguna objeción, al contrario, la idea le pareció maravillosa. --Eres el Ángel de la Guardia, Manolita. Sé que contigo estarán a salvo de todo riesgo. Pero ¿cómo lo hacemos? Hará falta mucho papeleo. Tú me firmas el documento de cesión temporal de la custodia de los niños. Mi Embajador lo compulsará, y no te preocupes de más. Me quedó muy claro, que, Raúl tenía previsto abandonar la Isla y venir a España; de lo contrario no hubiera accedido a dejarme sus hijos.