-
Esas viejas costumbres.
Fecha: 23/04/2021, Categorías: Incesto Autor: PrimerosPasos, Fuente: SexoSinTabues
... que no, pensaba yo. -¿Vos querés que yo te busque una “chica” que este sana? -No, cuñadita. No era eso lo que estaba pensando. Mirá, hoy en día los chicos no son como los de antes. Como que se trauman con cualquier cosita. Y esto de ponerla por primera vez, les complica ¿Estamos de acuerdo? - Bueno, sí, te entiendo Carlos, ¿pero entonces, que tengo que ver yo en todo esto? Me miró fijamente, como estudiándome. Yo estaba en traje de baño. Me miró de arriba abajo. De repente entendí… me recorrió un frío por la espalda… no quería una prostituta… me quería a mí. A mí!! Con la loca idea de que uno de mis sobrinos lo hiciera por primera vez. - ¡Sos un hijo de puta! Le quise gritar. Pero me hiso callar. - Esto, cuñadita, no es cualquier cosa. No es para cualquiera tampoco. Es para Gustavito. Al tiempo que me fue sentando en su rodilla. Me hablaba suavecito. Me acariciaba la espalda y la cabeza. Como quien le habla a una niña pequeña. – Vos sabes que Gustavito es tímido, y vos sos su tía preferida. Pensá que no es cualquier chico, es de la familia. Además, con vos tiene mucha confianza, te cuenta sus cosas, te consulta cuando tiene dudas. Ustedes se tienen confianza. Bueno, en eso tenía mucha razón. Gustavito me quería mucho. No solo era su tía preferida. Era casi una amiga para él. Y era cierto, Gustavito era muy tímido. - Además, hay tantas enfermedades. Tantas cosas raras. Una extraña, tal vez lo trata mal. Hasta le puede contagiar algo. Y aquí es importante que salga confiado. ...
... ¿Queremos que sea un amante generoso o un boludo más? - y… mejor que se haga bueno en la cama, murmuré en voz baja, pensativa. Ahí me acarició la nuca, me apretó la cintura y me dio en un chirlo en la cola para que me parara de sus rodillas… ¡Desperté del trance! ¿Qué pasó aquí? ¿Accedí a esta tontería? ¿Pero cómo. ? Además… ¡me senté en las rodillas de Carlos! ¿Qué me pasó? ¡Me he vuelto loca!. ¡Si hasta se tomó la libertad de darme una nalgada! Debo decir que Carlos insistió con todo esto durante al menos tres semanas más. Al final, accedí. Lo más importante era que no debía saberlo nadie. Sería un secreto. Solo esa vez, y solo con Gustavito. El lugar donde sucedería, estaba arreglado. Sería el departamento de un amigo. La hora y día también. Dado que mi trabajo tenía horarios rotativos, era muy fácil. Incluso, hasta me compró varias prendas para que eligiera la más adecuada. No se le escapó ni un detalle. Incluso me sacó hora con la depiladora. Estaba todo dado al éxito. Llegó el día. Pasadito del mediodía me dirigí al lugar. Al llegar, me esperaba Carlos. No había nadie más. Un lugar lindo. De soltero. Comedor, cocina y baño en suite. En la habitación había una cama grande, linda. Me mostró que si cerrábamos la persiana, y poníamos unos bombillos de colores, el ambiente se volvía ideal. Media luz, con destellos rojizos y azulinos al techo, por los bombillos. Oscurito perno algo se veía. En verdad estaba bueno. Era romántico. Luego Carlos me preguntó sobre el vestuario por ...