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Esas viejas costumbres.
Fecha: 23/04/2021, Categorías: Incesto Autor: PrimerosPasos, Fuente: SexoSinTabues
... el que me había decidido. Le dije que eso lo tenía listo. Pero quiso ver. Le dije obviamente que no. Esto era para Gustavito. Y yo era una señora casada. Con su hermano. – Soy tu cuñada, ¡Ni lo sueñes Carlos!. Se rió. Y dijo que nuevamente estaba yo, mal interpretando. Y sin más me mandó a cambiarme al baño. Dude. Él me giró de los hombros. Y me llevó hasta la puerta del baño. Me dio una sonora nalgada y me metió dentro. Cerró la puerta y esperó fuera. Me puse un conjunto de calzón y sostén negros, con una bata translucida. Abrí la puerta. Carlos me miró de arriba a abajo. -Abrite la bata. Lo hice tímidamente. – No, no funciona, dijo. Quedé sorprendida. – probate otra cosa, dijo. Salió y espero nuevamente afuera. Lo siguiente era un baby doll purpura, absolutamente transparente. Pero me dejé el mismo conjunto abajo. Abrí la puerta. - ¿y ahora? - Mejor… pero no sé, a ver… probá sacándote el corpiño. -¡pero Carlos!, atiné a decir al viento. Porque él ya se había dado vuelta y cerrado la puerta. Muy nerviosa me saque el corpiño. – ya estoy lista, le dije. Entró y me miró. – Sacaté las manos de ahí, ordenó. Yo estaba tapando mis pechitos. Las bajé al tiempo que mi cara se colmó de vergüenza. – Vení, me dijo. Al tiempo que me tomó de la mano y me llevó al comedor. Ahí, me hiso girar lentamente. Caminar. Hasta que dijo - No, todavía falta algo, tenés lindas tetitas, te las comería acá mismo, y esa cola se adivina hermosa, pero no sé, todavía no me cierra. Me dio una bolsa, y ...
... dijo - Andá a ponerte esto. En el baño cuando la abrí, había unas medias muy finas, de color negro, trasparentes. Además un tanga más bien pequeñito, trasparente por delante y atrás. Y unos zapatos de taco muy alto, hermosos. Ropita muy linda, muy delicada, pero muy sexual. Me puse mi Baby Doll y salí. Esta vez. no me tapé. -ahora sí!!!. Me miraba con ganas. Con ese vestuario, aunque lo llevaba puesto, dejaba ver todo. Se traslucían mis pezones a través del Baby Doll, se me veían los pelitos de la conchita con ese tanga transparente, y al darme vuelta, la raja del culo también. Pero su actitud, las palabrotas que utilizó para elogiar mi anatomía, sobre todo las nalgas, la forma que demostró agrado por el rebaje en los pelos del pubis. Me hiso sentir linda. Yo solita di otra vuelta. Parando bien el culito. Él me tomó de la mano y me hiso girar otra vez, dejándome de espaldas a él. – Que buen culo!!, dijo. Y me magreo la cola - Ah, no! Esto no es para vos, le dije, entre risas. – Dale, un poquito nomás. Y lo dejé. Me apretó los cachetes, los amasó a gusto. Se lo había ganado. A los pocos minutos me dijo que me fuera a la habitación y prepara todo porque estaba por llegar Gustavito. Que él se iría y regresaría por mí en un par de horas. – Suerte, me dijo al tiempo que me dio un besito y otra vez me agarró el trasero. Ahí estaba yo, vestida así. De puta. Luz tenue. En una cama. Y dispuesta. Se abrió la puerta, y tímidamente entró mi sobrino. Gustavito. Pidió permiso y entró. ...