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Anita de tus deseos (capitulo 13)
Fecha: 23/05/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: cleversex, Fuente: CuentoRelatos
... cabeza—. Muy bien: buena china. Me ayudo a levantarme, pero cuándo me puse de pie las piernas no me aguantaron: al cansancio había que unir la inmovilidad de toda la tarde. Papá no me dejó caer y rápidamente le levantó en brazos y subió las escaleras: sabía perfectamente que estaba fuerte pero no imagine que tanto. Llegamos a la cocina y siguió al salón y subió de tirón a la planta de arriba. Me deposito suavemente sobre la cama y ahora le miraba cómo si también fuera Superman. Se inclinó sobre mi y me besó en los labios. —Tengo mucha sed papá, —dije cuándo se separó. Rápidamente bajó a la cocina y al momento estaba a mi lado de nuevo. Se sentó en la cama con la espalda apoyada en el cabecero y me atrajo hacia el abrazándome. Me estuvo dando agua en pequeños sorbos hasta que termine la botellita. Después me dejó sobre la cama y se fue al baño. Oí cómo empezaba a llenar la bañera mientras yo permanecía con los ojos cerrados. Tenía unas ganas enormes de dormir. No le oí regresar, pero noté que me levantaba en brazos y me llevaba al baño. Se metió en la bañera, y conmigo en brazos se sentó no sin cierta dificultad. Sentí escozor en los verdugones de los latigazos por la acción del agua caliente. Me estuvo enjabonando con suavidad, tanto que casi me acariciaba más que frotaba. En ocasiones me quejaba cómo cuándo pasaba la esponja por mi maltrecha vagina. Estuvimos tanto tiempo en el agua que cuándo me sacó tenía la piel un poco encallada. Me sentía muy recuperada: ...
... el baño y el descanso me habían venido muy bien. Salí del baño por mi propio pie y papá me entregó una bebida isotónica para que siguiera hidratándome. Me ayudo a bajar a la planta de abajo y cenamos algo muy ligero: una ensalada y fruta, acompañado por una copa de vino. Después subimos al dormitorio y papá se sitúo sobre mí. Me besó centímetro a centímetro todo el cuerpo y cuándo terminó por delante, me dio la vuelta empezando por detrás. Empezó por los pies y fue subiendo poco a poco deteniéndose un rato largo en el ano. Para entonces ya estaba jadeante y anhelando una penetración. Siguió subiendo hasta que llegó a la nuca. Apartó el pelo y mientras me mordía, notaba su polla entre mis nalgas. Intentaba favorecer la penetración, pero papá no tenía intención de entrar por ahí. Entonces, me giró otra vez, me separo la piernas, vi cómo se aplicaba lubricante en la polla y me penetró por la vagina. Me folló muy lento, desesperantemente lento. Quería alargar la penetración lo máximo posible mientras me mantenía abrazada y con el rostro a escasos centímetros del mío no perdía detalle de mis reacciones. Me corrí una primera vez, pero siguió en su cadencioso movimiento. El roce de la pelvis sobre mi tumefacto clítoris me enloquecía de placer. Y así es cómo gemía: cómo una loca. Finalmente, papá se contuvo un poco hasta que me llego un nuevo orgasmo y se corrió junto a mí. Se separó y salio de la cama. Durante un rato estuvo mirándome, despatarrada y follada sobre la cama, ...