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Lara, una chica muy obediente (final)
Fecha: 23/05/2021, Categorías: Incesto Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos
... es nuestra. -¡Sí, Ama Juani! – exclamó la niña en el paroxismo de la calentura, que se relacionaba estrechamente con su conciencia de esclava. En ese momento intervino Eva, ya repuesta del agotamiento en que la había sumido su orgasmo: -Bien, creo que se ha ganado su goce, ¿están de acuerdo? Las tres dieron su conformidad y entonces Eva fue hacia su mochila y volvió con el pote de desodorante y la crema. -Ponedla en cuatro patas. –les indicó a las otra tres, que tomaron a Lara como si se tratara de un bulto y la colocaron en la posición indicada. -Vamos a follarla a tope. –dijo Eva y de inmediato indicó a las otras el papel de cada una: -Yo le daré por el culo con este lindo juguete. –y mostró el pote de desodorante. –Tú, Juani, úsale su coño. -Será un placer. –contestó sonriendo la morena. -Y ustedes –completó dirigiéndose a Pepi y su novia –encárguense de sus tetas. Las tres asintieron y Lara, al escuchar a Eva y lo que le esperaba, ya tenía el coño chorreando flujo. Eva se ubicó a espaldas de la esclavita y le untó el orificio anal con una buena cantidad de crema lubricante. Luego hizo lo propio con el pote de desodorante y cuando todo estuvo listo tomó el pote por su extremo inferior y lo dirigió lentamente hacia el objetivo mientras Juani, al costado, se inclinaba sobre la perrita, deslizaba su mano por debajo y llegaba hasta el conejito, cuyos labios externos abrió para introducir sus dedos índice y medio. Pepi y Ana, una a cada lado, ...
... ya jugueteaban con los pezones de la esclavita. La coreografía ideada por Eva estaba en marcha, con música hecha de gemidos, jadeos, respiraciones agitadas y frases obscenas. Eva contemplaba fijamente el hermoso culo de la niña mientras iba acercando con deliberada lentitud el pote que empuñaba con firmeza. Lara. Ya con los hábiles dedos de Juani en su coño, movía sus caderas de un lado al otro, acompasadamente en tanto de su boca escapaban gemidos de placer que se veía incrementado por los jugueteos de Pepi y Ana en sus tetitas y pezones, tan duros ya como su clítoris. Corcoveó un poco y emitió un gritito como de alarma cuando el pote, luego de alguna presión fallida, comenzó a penetrarle en el orificio anal, que habiendo experimentado sólo una penetración, a cargo del conserje, estaba aun obviamente muy cerradito y estrecho. Eva lo introducía cuidadosamente, centímetro a centímetro, buscando el placer de la niña y esto no por generosidad. Su propósito y el de Juani era aprovechar a pleno el tiempo que les quedaba en el instituto para completar el trabajo con la perrita. Esclava ya lo era hasta la médula y no había en ese sentido riesgo alguno de que volviera a ser una chica normal, común y corriente. Pero no les bastaba con eso. Ambas querían su total y absoluto emputecimiento. La querían puta, muy puta para siempre y debían asegurarse de eso antes de marcharse y dejarla en manos de Sara, su próxima Ama. Por esto es que la rubia le trabajaba tan cuidadosamente el culo con ...