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Lara, una chica muy obediente (final)
Fecha: 23/05/2021, Categorías: Incesto Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos
Pasaban los días y Lara era presa de dos sentimientos profundos y contradictorios: la dicha de haber completado la toma de conciencia respecto de su condición y esencia de sumisa, por un lado, pero también la pena honda por la partida de sus Amas y lo inexorable de la separación definitiva. Descubrió entonces que las amaba, con un amor que no era, claro está, el impuesto desde las novelas románticas que ella había leído, pero era amor, entrega absoluta, devoción total, incondicionalidad. Así amaba a sus dueñas y ese amor la hería al estar unido indisolublemente con el adiós que se aproximaba. Llegó el sábado y después de la siesta Eva y Juani le ordenaron a Lara que fuera a buscar a Pepi y Ana. -Diles que tendremos una excursión y queremos invitarlas. –le dijo la rubia, y allá fue la esclavita camino a la habitación de las dos chicas para regresar con ellas pocos minutos después. -Vaya, la perrita nos ha hablado de una excursión, ¿de qué se trata, primas? –preguntó Pepi después de que las cuatro se hubieron saludado a los besos. -¿Es que no os acordáis de lo que hablamos sobre esos malezales y el cobertizo del fondo? –dijo Eva. -¡Oye, pues claro! ¡qué despiste el mío! –exclamó Pepi. -Es una tarde espléndida para ese paseo. –intervino Ana mirando codiciosamente a Lara, que permanecía de pie, con la cabeza gacha, las piernas juntas y las manos atrás. -Calorcillo, pero no demasiado, un clima perfecto –dijo Pepi, cuya mano derecha se había asentado en las ...
... nalgas de Lara y las masajeaba provocando el jadeo de la esclava. Ninguna de las cuatro llevaba el uniforme escolar, porque los fines de semana a las alumnas les estaba permitido vestir como quisieran. Lara lucía una faldita corta, bastante corta, de color gris, y una blusa blanca; Eva un enterizo azul, sin mangas; Juani vaqueros color celeste y una polera blanca de hilo; Pepi, minifalda escocesa roja y blanca, blusa blanca, y su novia unas calzas negras con camiseta también negra. -Bien, ¿listas para comenzar el paseo? –preguntó Eva, y la respuesta de Pepi y Ana fue afirmativa y entusiasta. Entonces la rubia tomó de su closet el cinto que Lara tan bien conocía, una cuerda fina y de un metro y medio de largo, aproximadamente, y un pañuelo negro y largo. Luego fue al baño y regresó con un pote de desodorante de punta cóncava y otro de crema. Metió todo en su mochila, sonrió y dijo: -Venga, vamos de paseo con la perrita. -y tras abrir la puerta empujó a Lara para hacerla andar. Camino a la salida sólo se cruzaron con tres alumnas que iban en grupo y con una cuarta que caminaba en solitario hacia la biblioteca. A la derecha de la gran puerta principal se llegaba al lateral izquierdo del edificio y se tomaba, para ir al fondo, por un estrecho sendero de tierra. -Tu detrás. –le ordenó Eva a la esclavita, que sumisamente se apartó para dejar el paso a sus Amas, a Pepi y a Ana. Recorrieron unos cien metros y tuvieron ya cerca la cancha de paleta y el terreno que le ...