-
y duele....
Fecha: 24/05/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: wastedLalo, Fuente: SexoSinTabues
Mica abre la puerta del dormitorio de la señora Miriam y ve el cuerpo desnudo de Ruby enroscado en el suelo, a los pies de la cama. Ruby abre un ojo y al ver a la doméstica se estremece. Lleva en la mano un palo de kendo y avanza decidida hacia el muchacho que instintivamente trata de protegerse. Le pone el pie desnudo sobre el cuello y presiona con fuerza para inmovilizarlo. Alza el brazo y comienza a descargar azotes con el palo por todas partes del cuerpo desnudo de ruby —Pensabas que me había olvidado de ti, eh, maldito perro? – ruge la criada sin cesar de golpear las tumefactas carnes del esclavo de Miriam. —¡Por favor, Mica, no me pegues más, te lo ruego! – suplica Ruby —No voy a decir que lo sienta, mentiría, pero ya sabes que cumplo órdenes del ama. Fue tajante: una azotaina severa cada media hora hasta que regrese. Mica se sienta a los pies de la cama, continúa pisando el cuello de ruby y sigue dándole latigazos con el terrible instrumento. Ruby gime de dolor a cada latigazo y Mica, que parece disfrutar de su cometido, no para hasta comprobar que la piel del esclavo ha adquirido un tono púrpura como consecuencia de los moretones que van apareciendo tras cada golpe. Mica era una experta. Su ama le había ordenado castigar a ruby con severidad pero le prohibió expresamente que lo hiciera sangrar. Mica tenía que azotar con cuidado, ejercer la fuerza suficiente para causar dolor pero sin llegar a desgarrar la piel del muchacho. Finalmente Mica arroja la caña al suelo y ...
... se levanta liberando el cuello de ruby de la presión que había estado ejerciendo con la planta de su pie. —Ahora estírate en el suelo, boca abajo y con las piernas bien separadas – le ordena la criada que camina hasta la mesilla de noche del dormitorio al objeto de calzarse los escarpines de la señora Miriam – es una suerte que calcemos el mismo pie, no te parece, esclavo? – añade encaramada sobre los tacones de los elegantes zapatos del ama. Camina haciendo ruido sobre el piso y se detiene entre las piernas abiertas de ruby que sabía lo que venía ahora. Se agacha la joven y con la mano agarra el pene de ruby y lo estira con fuerza hasta acomodarlo en el suelo. Al estirarlo afloran también los testículos. Los palpa. Están gruesos y duros, como le gusta a ella… y a la señora. El miembro de ruby era su juguetito más preciado. Jugaba con él de múltiples maneras y ahora le apetecía pisarlo un rato. Lo único que había de tener en cuenta era que el ama no permitía que su perro eyaculara más que cuando ella lo estimaba necesario. Mica se incorpora de nuevo y apoya la suela del zapato sobre el pene de ruby . Pisa con suavidad arrancando un gemido del esclavo, a medio camino entre el placer y el dolor. Luego hace mayor presión, incluso se pone de pie sobre el miembro totalmente aplastado. Ruby gime, tiene prohibido gritar. Mica retira el pie y espera un poco a que el pene aplastado recupere su volumen. Después camina hacia la cara de ruby y le pone entre los dientes un trozo de madera. ...