1. y duele....


    Fecha: 24/05/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: wastedLalo, Fuente: SexoSinTabues

    ... que se balancea sobre su cabeza y tirando con fuerza lo desencaja del pie de la mucama. Lo deja en el suelo con sumo cuidado para que se mantenga derecho y espera a que la criada descruce la pierna y cruce la otra para repetir el mismo ritual. Finalmente, cuando logra que ambos escarpines se hallen en el suelo con la cara los vuelca para poder cogerlos con la boca por los tacones. Una vez lo ha conseguido se marcha de la cocina gateando en dirección a la habitación de la señora Miriam. Al cabo de unos cinco minutos regresa llevando en la boca las sandalias de estar por casa de la mucama. Son casi planas, apenas lucen un mínimo tacón, y tienen sólo dos tiras de cuero marrón que se cruzan en aspa a la altura del inicio de los dedos. Las lleva sujetas con los dientes, por la punta, y las deposita en el suelo, encaradas, a los pies descalzos de Mica. —Muy bien, muy bien, perrito… – le dice Mica mientras acaricia la cabeza de la mascota que gime de contento. Ruby es muy sentido. Cuando lo premian con caricias gime de alegría. Se inclina un poco más y besa las sandalias de la mucama. Sus labios recorren las huellas que por el uso continuado han dejado los dedos de los pies de la sirvienta en la suela interna de las sandalias, unas marcas oscurecidas en el viejo cuero, en la zona donde los dedos se posan. A ruby le entusiasma el olor que emana de ese cuero usado y gastado, siempre en contacto con los bonitos aunque anchos pies de la doncella del ama Miriam. Mica introduce sus pies ...
    ... en las viejas sandalias mientras ruby aún está besándolas. Sus dedos tienen que apartar los labios del esclavo. Mica se ríe porque ruby parece no querer dejar de besar la suela interior de sus sandalias y tiene que hacer fuerza con los dedos para apartarle el rostro y así poder ponerse las sandalias. Ruby sigue resistiéndose y Mica le clava las uñas de los pies en los labios, momento en que logra ella su cometido. Ruby lanza un aullido de dolor y levanta el rostro instintivamente hacia la mucama. —¡Al suelo, al suelo! – le grita Mica fingiendo un enojo que no siente y le suelta dos enormes guantazos, cruzándole la cara con el anvés y el revés de la mano. Ruby gime. Las dos bofetadas le recuerdan que no puede rebelarse. Ahora Mica puede castigar su osadía pero la mucama decide no hacerlo. Le acaricia los labios donde puede verse una gotita de sangre. Se la seca con el pulgar. —Tengo que hacer las camas… te voy a atar corto a mi tobillo y quiero que me beses los pies todo el rato… Mica coge la correa y la ata a la pulsera que lleva en su tobillo. Se levanta y echa a andar. Ruby la sigue por toda la casa. El pobre tiene que acompasar sus pasos a cuatro patas al caminar de la indonesia lo cual le resulta difícil. Cuando la muchacha se detiene ruby aprovecha para besarle los pies. Pasan así casi una hora, hasta que Mica ha terminado con sus labores. El ama Miriam es muy exigente y Mica no confía determinadas tareas al esclavo, sólo le deja cosas que requieren esfuerzo o labores ...