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y duele....
Fecha: 24/05/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: wastedLalo, Fuente: SexoSinTabues
... Regresa a su entrepierna y le pisa los testículos con saña. Mica se aparta y contempla a ruby retorcerse de dolor. Se sonríe. Vuelve a aplastarle las turmas. Pisa hondo y retira el pie, varias veces, hasta que la manera de retorcer el cuello el esclavo le da la medida de lo cerca que lo tiene de perder el conocimiento. Coge la correa que estaba sobre el tocador de la señora y se la ajusta al collar del cuello. Mientras manipula los cierres nota cómo la lengua de ruby se desliza por los elegantes zapatos de la señora Miriam. Mica se sonríe y levanta ligeramente el pie ofreciéndole la suela para que la lama. La señora Miriam siempre que lo pisa después le ofrece la suela del zapato para que se la lama. —Vamos perrito, que tienes mucho trabajo que hacer – le dice tirando con fuerza de la correa y obligándolo a que lo siga a cuatro patas. Lo lleva hasta la cocina. Había varias pilas de platos y cacharros de cocina sucios. Mica se sienta en una de las sillas del office, frente a la merienda que se había preparado. —Venga, empieza… lo quiero todo limpio en media hora – dice la joven criada sin mirarlo. Ruby valoró el trabajo que había y calculó que como mínimo necesitaría una hora. Protestó. La doncella de la señora le da dos latigazos con el palo en las pantorrillas y le recuerda que no tiene permiso para hablar. Desde el instante en que la señora o la propia Mica en ausencia o por orden de aquélla, le pone la correa sólo puede ladrar para expresarse. —He dicho media hora. Por ...
... cada minuto de retraso diez latigazos, así que no pierdas el tiempo discutiendo… ponte ahora mismo a fregar… el tiempo es oro… Ruby vio que no había alternativa. Conocía de sobras a la chica y sabía que era incluso más dura y exigente que la señora. De alguna manera ruby no tenía responsabilidad alguna, era la mascota de la señora, en cambio Mica sí debía rendirle cuentas al ama y la señora Miriam la había azotado más de una vez. Sudando por la angustia y por la tensión, ruby finalizó su trabajo en cuarenta minutos. Mica se levanta y comprueba el estado de la vajilla y da su visto bueno. Se sienta de nuevo en la silla de la cocina y con el índice extendido señala el suelo delante de sus pies. Ruby se arrodilla. La criada chasquea los dedos y ruby se coloca en posición de adoración, codos y barbilla pegados al suelo frente a los pies de la mucama. —¡Lame! – le ordena acercándole un poco más los zapatos de la señora. Ruby saca la lengua y comienza a lamer el negro y brillante tafilete de los elegantes zapatos de salón de su ama que se encuentran ahora en los pies blancos de la mucama. Mica va moviendo los pies, desplazándolos lentamente a uno y otro lado, para que la lengua de ruby alcance los más recónditos rincones de los escarpines. Cuando considera que es suficiente cruza una pierna y balancea el pie por encima de la postrada cabeza del esclavo. —Devuelve los zapatos de la señora a su sitio, ruby … y regresa con mis zapatillas. Ruby cierra los dientes sobre el tacón del zapato ...