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Descubriendo a mi nueva madre
Fecha: 01/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... se apoyaba en mi hombro para llamar mi atención. - ¡¿Mamá?! – le pregunté extrañado pues se había transformado en una preciosa mujer. Mi madre me había tenido a los veinte años, con lo que ahora tenía cuarenta y seis años. Si cuando mi padre vivía siempre vestía de forma discreta y poco llamativa, la madre que tenía delante era el motivo de que todos los hombres que allí estaban volvieran la mirada hacia ella, hacia una mujer preciosa. - ¡Vamos hijo, tenemos mucho qué hablar! – me dijo abrazándose a mí. Salimos de la terminal y nos dirigimos hacia su coche. Quedé nuevamente sorprendido, ella nunca condujo, mi padre no veía bien que una mujer tuviera carnet de conducir y seguramente se retorcería en su tumba al verla con su propio coche. - ¡Pues esto no es nada! – me dijo ella – Además estoy estudiando en la universidad. - ¡En la universidad! – quedé sorprendido. - Sí, llevó dos años estudiando informática. Después de la muerte de tu padre, gracias a que me quedó una buena pensión, decidí cambiar mi vida por completo. ¡Y aquí estoy! - ¡Vaya, pues me alegro qué te vaya tan bien! – me entristecí – Yo todo lo contrario… - ¡Pues eso lo vamos a arreglar! Durante el viaje hablamos un poco nuestros familiares, poniéndome al día de que si tal primo se había casado, de que si tal otro ya iba por el tercer hijo. Pero yo la miraba mientras conducía y la verdad es que mi madre, la que conocí cuando niño, esa había muerto y había renacido en una mujer ...
... preciosa y extremadamente cariñosa, una verdadera madre. - ¿Sigues viviendo en la misma casa? – le pregunté cuando aparcó en la calle donde siendo niño jugaba. - ¡Sí, claro! Que muriera tu padre no significa que no aprovechara todo lo que me dejó. La casa, la pensión, los ahorros… - Pero veo que has cambiado tu vida… - Claro, no iba a morir con él. La he cambiado y la he puesto a mi gusto. – echó el freno de mano del coche y me miró con aquella cara que mostraba una hermosa sonrisa - ¿Te gusta? - Creo que ahora estoy conociendo a mi verdadera madre. - Gracias hijo. – me dio un beso en la mejilla y salimos para entrar en casa. Aquel día apenas hablamos más. Subimos mi equipaje a mi habitación para acomodarme. - La he mantenido como estaba, sabía que algún día mi hijo volvería a casa. – todo estaba como yo recordaba. - ¡Gracias mamá! – me abracé a ella y me puse a llorar. - Vamos hijo, dúchate mientras te hago la cena. Después acuéstate que estarás muy cansado del viaje. Y así lo hice. Tras la ducha, fui a la cocina y ella me había preparado la cena. Un poco de conversación mientras cenábamos y después me fui a descansar a mi habitación. Casi toda la casa había cambiado, había hecho obras o había cambiado la decoración, no siendo la misma casa que yo conocía cuando mi padre vivía, pero mi habitación no había cambiado ni el color de las paredes, permaneciendo igual. Pensando en ella y en aquella casa me quedé dormido. Una nueva madre, una nueva ...