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Comienzo (Parte III) Mi último día de virginidad
Fecha: 06/06/2021, Categorías: Gays Autor: Dulce Fuego, Fuente: CuentoRelatos
... placer. -Ayúdame con el cierre-. Le dije mientras hacía mi melena a un lado. Mi papá se acercó y con una calma fingida subió el cierre de mi vestido. Se quedó parado detrás de mí. -Creo que me quedaré con este ¿tú qué dices, papi? Solo que no se si esto es una varilla, aquí, mira, me lastima- le dije mientras acercaba su mano a la base de mi teta derecha. -Aquí, papá ¿lo sientes? - Extendió sus dedos para disfrutar la base de mi busto, parado detrás de mí. -No encuentro qué es, nena- Me dijo mientras su mano izquierda hacía lo propio con mi seno de ese lado. Sentir a mi papá de pie detrás de mí, con sus manos tanteando una imaginaria varilla en la base de mis senos me excitó, inmediatamente sentí cómo mi vagina empezaba a ponerse húmeda. Sujeté las manos de mi papá y las subí un poquito para que sujetara bien mis tetas, no opuso ninguna resistencia a mi iniciativa, y con el índice de cada mano me acariciaba la piel que no tapaba el vestido. Se había acortado la distancia entre nuestros cuerpos, en el extremo superior de mis nalgas podía sentir el falo de mi papá, que estaba erecto desde que me había empezado a espiar. Me puse de puntitas y levanté el culo para que su verga quedara bien centrado entre mis nalgas, que estaban apretaditas dentro del vestido y así, los dos disfrutáramos del secreto abrazo de deseo. Sentía la respiración de mi papá en mi cuello descubierto. -Me gusta, papi ¿a ti te gusta? - Le susurré imprimiéndole a mi voz una entonación de quejidito. -Te ves ...
... increíble, nena- Me respondió él, pegando más su verga a mis nalgas. Terminamos las compras esa tarde y como a mi madre le urgía regresar a la casa para organizar lo que faltaba para mi fiesta de cumpleaños, mi papá condujo el coche de prisa, nos dedicamos intensas miradas por el retrovisor en algún semáforo. Pero no dijimos nada en todo el camino de vuelta a casa. Esa tarde en el centro, descubrí lo mucho que me gusta sentirme deseada, cuando alguien fija su mirada en alguna parte de mi cuerpo y guarda la imagen para su deleite solitario o para pensar en mi mientras se coge a su esposa o pareja, así que no dudo en dar un buen espectáculo visual como premio a quienes vencen sus fronteras morales y me observan con descaro. Supongo que esa misma noche mi papá se cogió de perrito a mi madre, pero todo el tiempo imaginó que el culo frente a él era el mío, y que yo lo veía sobre mi hombro con el cabello echado a un lado diciéndole -me gusta, papi ¿a ti te gusta? Ay, mi amor, con todos esos recuerdos, ya no te platiqué cómo me fue anoche con el doctor luego de que lo hiciera eyacular restregando mis nalgas en su verga. Te adelanto que sí hice un poquito más de travesuras, que anoche el doctor además de venirse en su pantalón en la tarde, más al rato dejó su lechita salada y espesa en mis tetas desnudas. Pero eso será para mañana, corazón, porque tengo que ir a la clínica a trabajar y sobre todo a seguir seduciendo al doctor H. no me voy a dar por vencida hasta que lo tenga ...