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Mi tía y mi prima (2/2)
Fecha: 06/06/2021, Categorías: Incesto Autor: Erothic, Fuente: CuentoRelatos
... remedaba conmigo mismo, exprimiendo mi pene y eyaculando sobre mis calzoncillos para evitar salpicar todas las escaleras explotando el semen al ritmo del latir de mi corazón que bombeaba duro y sonoro por el increíble, temeroso y excitante momento. Lo mejor de mi vida Ya éramos confidentes, habíamos hecho el amor sin siquiera tocarnos, nuestros cuerpos aun extasiados por lo acontecido trataban de regresar al control razonante y consiente de nuestra mente, cuando un feroz trueno hacia retumbar toda la casa, sembrando fuertemente los pilares de madera. Aquella lluvia era ya una fuerte tormenta. Mi tía se levantó las bragas y las pantimedias, se acomodó la falda, regresó sus pechos a su sostén, abotonó su blusa y como pudo se arregló un poco el cabello. Sin dudarlo, me regresé a mi habitación evitando levantar la cabeza por encima del barandal de las escaleras, entré de nuevo en mi armario y esperé. Ahora la idea era esperar el momento perfecto para fingir mi llegada, solo era cuestión de tiempo para que mi tía subiese a su recamara para que yo bajara a la puerta como si estuviese entando por primera vez. En ese momento los tacones de mi tía se escuchaban subiendo las escaleras, y más tarde entrando a su habitación, estaba por salir cuando dudé al no escuchar su puerta cerrarse pues para bajar las escaleras debía pasar por su recamara. Esperé. Sus tacones repicaban por todos lados mientras caminaba por su habitación. Eventualmente, cesó su andar, guardé total ...
... silencio y pude dilucidar como los pasos, ahora sin tacón, se acercaban a mi cuarto, me asusté un poco peor pronto me di cuenta que pasaban de largo seguramente encaminándose al baño. Tan solo aguardé un poco para sentirme más seguro y aproveché el momento, salí de mi escondite y me fui a la puerta tan sigiloso como pude, el ruido de la lluvia ocultaba mis pasos y seguramente el sonido de la ducha ensordecería cualquier otro ruido, pero no quería dejar nada a la suerte. Ya en la puerta me encontré con otro problema, no podía fingir mi arribo simple y llegar completamente seco con la tremenda tormenta que caía fuera. Así que, sin más remedio, abrí la puerta con cautela y me salí a dar un par de vueltas como imbécil hasta quedar completamente empapado. Como perro mojado entré de nuevo a casa de mi tía, esta vez haciendo tanto ruido como me era posible para dejar en claro mi ingreso. Camino como estropajo mojado cuando va saliendo mi tía del baño con su excitante bata. De reojo veo los relatos aun en el sofá, los ignoro como caballo de carreras y me concentro en el monumento que posaba frente a mí. Solo de imaginarme que a hace pocos minutos se encontraba masturbándose frente a mí me regresaba la excitación como nunca. Al verme en el estado que estaba, escurriendo como vela en su sala, se acerca presurosa y alarmada. Siempre ha sido muy atenta y preocupada para conmigo, sinceramente yo ya estaba satisfecho con mi suerte y daba por saldada cualquier deuda que el destino ...