-
Estoy en el estudio
Fecha: 07/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: FilosofoAullado, Fuente: CuentoRelatos
... los pies colgando un poquito y mueves los pies, como una niñita. Te contemplo y nunca antes o después de eso te había visto más hermosa. Ni siquiera me inquietan los libros de Heidegger y Foucault que fueron a dar al suelo por nuestro intempestivo arrebato. Me acerco y te cargo para ponerte un poquito más atrás, subo tus pies también al escritorio y flexionas un poco las rodillas de tal manera que quedas recostada y con tu sexo arrojado a mis ganas como un reto. Lo acepto, comienzo besando tus pies, subo por tus pantorrillas y tus muslos, finalmente, meto mi lengua de lleno en tu vagina, pruebo con gran placer tus jugos, paso mi lengua discretamente por tu clítoris, veo cómo te vas volviendo fuego volcánico, arqueando un poco la espalda y gimiendo, muevo mi lengua en pequeños círculos, lamiendo y mordiendo con la comisura de mis labios tus labios vaginales, meto mi lengua haciendo zigzags diminutos, dibujo triángulos, pentagramas de saliva y arremeto de lleno, como si fueras el alimento más rico del mundo, porque eres el alimento más rico del mundo y comienzo a lamer tu coño con glotonería y obscenidad, meto hasta mi nariz, me mojas toda la cara, te viertes en mi lengua, en mi boca, mojas mi nariz, inundas y ahogas mis miedos, me haces fuerte y poderoso, bendiciéndome con tu esencia. Sigo besando tus piernas, paso mi lengua por mis labios para no desperdiciar ni una sola gota de tu savia, árbol del conocimiento eres. Entonces te atraigo un poco hacia mí, te inclino un ...
... poco y alcanzo tu boca para besarte los labios con tu sabor todavía en mi boca. Entonces acaricio tu vientre con delicadeza y bajo mis dedos largos y gruesos para acariciar tu clítoris, lanzas un suspiro. Antenoche soñé contigo, te digo, íbamos en un automóvil a toda velocidad por la carretera a Cuernavaca, íbamos discutiendo, no me acuerdo por qué, pero era una tontería académica, tú sostenías una postura y yo otra, te digo sin dejar de magrearte, entonces yo perdía el control del auto y nos estrellábamos contra un árbol grande, de hojas verde oscuro. No sé por qué recuerdo con claridad el árbol, como si significara algo, pero no lo puedo relacionar. Meto un dedo en tu vagina, lo muevo con destreza por tus paredes húmedas. Entonces íbamos a pedir ayuda, sólo había una especie de casa grande y tétrica, ya sé, es como un típico cuento de terror, recuerdo que dentro del sueño también lo pensé, esto es algo de terror típico, tocamos la campana (obvio no tenían timbre ni electricidad) entonces nos abría un tipo muy guapo con una vela en la mano. Le preguntábamos que si nos dejaba usar su teléfono, el tipo dijo que no tenía teléfono. Le dábamos las gracias y nos despedíamos cuando cayó una tremenda tormenta, se vino la tromba con una fuerza tal que sacudía los árboles hasta casi arrancarlos. Entonces el tipo guapo con la vela nos decía que podíamos pasar en lo que se pasaba la tormenta, le decíamos que sí. Meto dos dedos dentro de ti, los sientes acariciarte como dos serpiente, ...