1. Estoy en el estudio


    Fecha: 07/06/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: FilosofoAullado, Fuente: CuentoRelatos

    ... moviéndose, te agitas, muerdes tus labios, entre cierras los ojos, sudas, mojas mi mano a torrentes. Ya dentro había una fiesta, puros hombres, todos guapos y vestidos igual que el primero, ellos llevaban trajes azul oscuro, yo una playera con jeans y tú un vestido negro, largo, como para fiesta de noche. Te veías muy bonita, pero no tan sexosa como luego te vistes. Ese no es el punto, el punto es que en cuanto llegaste todas las miradas se posaban sobre ti, sobre tus pechos y tu culo y yo en lugar de ponerme celoso y loco, me sentía orgulloso de que tipos tan guapos (y al parecer cultos) se fijaran en mi mujer. La casa estaba llena de libros antiguos, casi tenía libros en cada pared y estaba muy iluminada y alta, todo con velas, pero eran muchas y se veía con claridad. Tú quédate ahí, me decía uno de los tipos y antes de que pudiera decir algo me quedaba como congelado, sin poder mover los pies o la lengua, ni un solo dedo. Entonces se acercaban a ti y te tomaban por la fuerza, oponías resistencia pero eran alrededor de nueve, sacaban largas uñas y te desgarraban el vestido hasta dejarte completamente desnuda, excepto por los zapatos que no se tomaron la molestia de desgarrar. Llorabas y pedías que se detuvieran, yo me sentía impotente, lo veía todo pero no podía hacer nada para ayudarte. Meto tres dedos y lanzas pequeños estertores de dolor y placer. Tú sabes que no dejaría que te pasara nada, te digo, pero no podía moverme y sentía una gran angustia, tú pataleabas y estaba ...
    ... claro que aquellos tipos querían violarte. Pero antes de penetrarte te sujetaban y te llevaban ante mí para mostrarme cada parte de tu cuerpo, luego te volteaban para que pudiera ver tu culo y tu espalda, tu nuca, la verdad es que pese a la situación, tu desnudez me excitaba, ya sé, dirás que estoy enfermo, pero es verdad. Entonces un tipo metía su pene en tu boca y otro en tu culo, uno más en tu vagina y algunos más se masturbaban con tus manos, alguno incluso envolvió su pene con tus cabellos y eso pareció excitarlo mucho. La situación se tornó en una especie de gang bang y la verdad es que más que celoso o angustiado, comencé a sentirme caliente, más caliente que nunca, de ver cómo te follaban. Eran tipos guapos, te digo y tenían el pene más grande que el mío pero tampoco exagerado, todos se volvieron exactamente iguales, como nueve clones de la misma persona, no se desnudaban sólo sacaban el pene de su pantalón y se turnaban para penetrarte. Ahora, esto es lo interesante de contarle a mi psiquiatra: cada que un tipo eyaculaba, yo sentía el orgasmo, es decir, sentía como si eyaculara yo. Tú parecías percatarte de mi placer, volteabas a verme a los ojos y entonces te comportabas más guarra que nunca, lamiendo vergas, sacudiendo vergas, recibiendo vergas a diestra y siniestra e incluso inclinándote provocadora y altiva pidiendo más y más sexo y más semen y más perversión. Finalmente los tipos quedaban tirados y exhaustos en el suelo… Entonces el mismo que me había congelado ...