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Sasha de la tundra
Fecha: 08/06/2021, Categorías: Gays Autor: ttm, Fuente: SexoSinTabues
... prácticamente desnudo con aquellas blanquísimas carnes a la vista de todos que lo envolvían una y otra vez con sus lujuriosos abrazos y excitantes besos. Imaginaba una y mil veces lo que debía pasar cuando alguno de aquellos hombres se llevaban a su casa a Sasha como trofeo. Me regodeaba hasta hacerme daño en imaginar a aquel celestial niño desnudo en brazos de alguno de aquellos pescadores embrutecidos, en como lo desnudaba con fiereza, en como lo acariciaba rudamente, en como lo besaban con avidez, en como lo olían en sus rincones más secretos, en como lo mordían sin miramiento ni casi respuesta del niño… en como lo penetraban… porque era como yo necesitaba hacerlo, pero también como deseaba verlo y imaginarlo. En las visitas sucesivas, si había partida, asistía a ella con una mezcla de angustia y horror mezclados con una excitación que me dejaba confundido, pero sojuzgado por la voluptuosidad que despertaban en mi todas las maniobras que aquellos seres infectos realizaban sobre mi Sasha… mi Sasha… Si no había partida me las ingeniaba sin dificultad para compartir las máximas horas con aquella beldad de criatura. Le traía regalos que pensaba y buscaba sin importarme las horas que dedicara a conseguirlos, siempre con la ilusión de acercarme más al niño que me tenía robada el alma. Con todo, procuraba que nada fuese demasiado ni ostentoso ni llamativo para no quedar en evidencia delante de nadie. Las miradas que cruzaba con Sasha cuando era llevado en brazos de cualquiera ...
... de esos monstruos eran de angustia, pero en mi interior también de lujuria porque, no sé porque, me excitaba verlo así hasta extremos indecibles y pensaba que eso además me acercaba a la materialización de mi deseo de Sasha. Si aquellos seres vulgares podían poseerlo, porqué no yo? Cuando ya llevábamos más de año y medio así, comencé a notar la creciente simpatía del viejo posadero hacía mi. El cariño que yo interesadamente depositaba en su nieto lo volvía más humano conmigo. Y una noche de un frío y un viento terrible, una noche sin partida ni estrellas, el viejo se acercó al lado del fuego donde solo quedábamos su nieto y yo, y me dijo, -Esta noche es demasiado fría. Ni as mantas pueden con este frío. Sasha te dará calor esta noche, eh, Sasha? Sasha me miró a los ojos con una intensidad que me perforó el cerebro y me dejo, más que sin palabras, sin pensamiento. Sasha bajo la mirada no sabiendo como interpretar la mía. Yo era incapaz de reaccionar. El viejo se apartó de nosotros con un simple “Buenas noches”. Sasha y yo nos quedamos allí. solos. en silencio. Pero al cabo de unos largos instantes, sin levantar la mirada, me cogió con su suave y tierna mano mi mano tumefacta y tiró de ella con decisión. Me levanté como un autómata y le seguí, arrastrado por su mano, a mi habitación. Él mismo encendió la tenue luz de la mesilla de noche y, sin mediar palabra, comenzó a desvestirse. A la tenue luz de la tenue lampara de noche, todavía estupefacto, vi como Sasha se iba desnudando ...