1. Sasha de la tundra


    Fecha: 08/06/2021, Categorías: Gays Autor: ttm, Fuente: SexoSinTabues

    ... juegos y apretones pasamos una buena hora. De pronto, de nuevo Sasha se acuesta sobre su tripita, pero esta vez mirándome a los ojos con lujuria y mansedumbre a un tiempo. Y otra vez, para su mayor sorpresa, me recuesto sobre mi espalda, le levanto por encima de mi y lo siento sobre mi sexo ya más que erguido. La penetración fue inmediata, los fluidos de las horas precedentes todavía estaban tibiecitos y preparados para lubricar nuestros nuevos embates. Sasha guarda el equilibrio con un brazo y con el otro coge mi sexo y se empala el mismo. Tras unos minutos de suave ir al paso, Sasha descansa sus antebrazos sobre mi pecho y comienza su propia cabalgada al trote. Mi brillante pene hinchado de pasión bombea el delicioso culito y esta vez, hasta el fondooooo. Yo, todavía incrédulo pongo una mano en su nalguita izquierda y mi otra mano la paseo por el embolo que pistonea con gran fuerza la cavidad ajustada del niño salvaje. Le cojo su propia manita y la pongo allí mismo y comprueba las dimensiones de verga que está alojando su pequeño y delicioso esfínter. Entre muecas de placer, sonríe, se acerca sobre mi cara, pasea su suave pelo rubio sobre mi rostro y me da un morreo… sin dejar de sostener la columna de carne que le profana con desesperación. no tardamos ni segundos en fundirnos en otro orgasmo compartido que nos vuelve a elevar por encima de todo el mundo. El resto de la mañana dormimos, nos abrazamos, comimos y bebimos el uno del otro, hablamos, sonreímos… Le pregunto por ...
    ... las cicatrices que tiene por su cuerpo,baja los ojos y calla. Un velo de tristeza se posa sobre su cara y yo dejo el tema, pero inevitablemente voy descubriendo ahora con más luz y más calma aquellas suaves protuberancias casi por todo su cuerpo. Aquella misma tarde tengo que partir. No puedo describir nuestro estado de angustia, pero le prometo volver cuando acabe el invierno a por él. Se lo juro mil veces entre sus lágrimas y las mías. Seré breve. En el primer transporte tras el larguísimo invierno voy a buscar a mi Sasha, llevo los papeles de la adopción. Sé que el viejo no pondrá objeciones porque quiere lo mejor para su nieto, y su madre, también sé que cederá ante la suma que le puedo proponer. Cuando llego a Varnek todo parece más triste y sucio que nunca. Voy directo al hostal y busco a Sasha. Ni rastro. Encuentro al posadero que me mira con una cara de angustia y terror que me dejan perplejo. No es capaz ni de hablar conmigo, pero mira con insistencia y entre lagrimas en la más terrible de las direcciones. Desesperado corro hacia el cementerio y para mi más profunda desgracia veo una pequeña tumba reciente, sin nada más que una burda inscripción, el nombre de mi Sasha y una fecha. Me derrumbo sobre la nieve que la cubre, la abrazo y simplemente lloro. Despierto a la mañana siguiente, me explican que los de la cooperativa me sacaron a rastras y medio congelado del cementerio. Para mi desgracia recuerdo porque estaba allí. Me levanto, busco al viejo que solo farfulla ...