1. Historias de esclavos: ¡SOBREVIVE!


    Fecha: 12/06/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: shotaboy, Fuente: SexoSinTabues

    ... es que cuando yo cumpla la mayoría de edad el capitán me concederá el título de marinero, seré libre y ustedes pues tendrán una cita con el océano. -Océano. -Pensó Ndúgu mientras recordaba sus últimos meses. Había completado el ritual de iniciación y ahora era oficialmente para su aldea un Hombre, Su padre, y hermanos mayores estaban orgullosos de él, durante ese corto tiempo toda su suerte acabó, toda su aldea fue arrasada, encadenados y vendidos a extraños en otras tierras, saboreó sus propias lágrimas al verse separado de su madre y hermanas, él y su familia de varones fueron llevados en un barco mercante durante casi un mes, y confinados en un espacio diminuto en el que probablemente no cabrían veinte personas yacían los 61 miembros masculinos de su aldea, vestidos solo con un taparrabo manchado y sucio no era extraño sentir alguna erección involuntaria de sus iguales, al principio no dio importancia a aquel hecho; pero en un espacio en el que no hay nada más que hacer, o ver, restregarse en una u otra verga podría llegar a ser una distracción más que efectiva, claro que, como un hombre en su aldea no podía darse el lujo de admitir frente a los demás su nueva afición. -Ndúgu- le habló su padre en tono de desgano, casi con lástima, como cuando quieres despedirte de alguien y tu orgullo no te lo permite -¡Sobrevive! -¡Papá! -lo abrazó el niño sin entender. -Sobrevive Ndúgu, no importa que tengas que hacer, ¡Sobrevive! - reafirmó. Más de veinte miembros de su comunidad ...
    ... murieron debido a las duras condiciones, Pero él era listo, no iba a ceder a la monotonía, si se desanimaba podría perder la voluntad de vivir y cuando la postura y el cansancio de otros miembros lo permitía Ndúgu (que hacía tiempo se había desecho de su taparrabo al igual que muchos otros hombres y jóvenes) comenzaba a menearse en alguna verga de su preferencia y su compañero de turno al percatarse de la oferta que tenía frente a si de inmediato procedía a meterla con cautela, siempre un poco cada vez, y nunca paraba hasta que sentía ese estallido interno que le avisaba que el juego se había terminado. En ocasiones cuando se encontraban con otro barco, algunos marineros entraban y se llevaban a uno que otro esclavo para venderlo en medio del mar; pero en una ocasión, antes de darse cuenta, que había amanecido la puerta de la jaula se abrió, seguido de un tirón de su brazo y al instante un marinero de brazos hinchados lo llevaba afuera de ese lugar, luego de que lo hubiesen tirado en las barracas de los hombres Ndúgu asustado como nunca en su vida (ni al momento de su captura) se vi rodeado de Marinos, algunos vestidos y otros semidesnudos, todos tocándose el miembro, se veían gigantes en comparación a él, Ndúgu peleó y resistió cuanto pudo; pero al final los marineros riendo por su nueva diversión contemplaron como sus dos superiores en la jerarquía se abrieron paso a través del culito de aquél niño negro, manipulándolo como si su cuerpo fuera de papel, la cosa más ligera y ...
«1234...»