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La tesis del sexo
Fecha: 17/06/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Profesor, Fuente: CuentoRelatos
Ángela era una chica diferente al tipo de voluptuosas que suelen gustarme. Era delgada, de esas que uno les dice que les bote un hueso, su cabello negro y liso era hermosísimo, sus ojos muy expresivos y sus piernas tonificadas e infinitas. Era morena y a pesar de su delgadez, inspiraba mucha sensualidad. Aunque nunca le di clase, el jefe de programa me la había asignado para que fuera su director de tesis. Al principio su lenguaje era formal, lo que se esperaba de una estudiante y su maestro, hasta que, después de un tiempo, empezamos a escribirnos bastante por WhatsApp y a entrar más en confianza. Nuestras conversaciones se tornaron más informales y ella ya me llamaba por mi nombre y no por el acostumbradoprofessor. En una de estas conversaciones, me preguntó qué hacía cuando me sentía aburrido y, para yo tentarla, sin pensarlo le respondí: —Me gusta tener sexo con algunas de mis estudiantes y luego escribo sobre estas experiencias enCuentoRelatos.com Me dejó en visto por unos minutos, imagino que estupefacta, como pensando en lo que debería decirme. Sorpresivamente me dijo: —Me gustaría leerlas. Le indiqué cómo hacerlo, las leyó y me respondió que le habían gustado mucho y que nunca había pensado que su director de tesis fuera tan caliente. Las charlas por WhatsApp se intensificaron, hablábamos mucho de nuestras fantasías sexuales, de cómo masturbarnos de maneras diferentes a las convencionales y de las poses que nos hacían acabar con ...
... prontitud. Sucedió que días después teníamos asesoría en la universidad con el fin de revisar el progreso de su tesis de grado. Una vez acabada dicha actividad, me le acerqué, como para tantearla y le dije: —¿Te gustaría que fueras una de mis protagonistas en uno de mis relatos? La pregunta pareció ponerla bastante nerviosa, pues sus ojos negros miraban hacia los lados y sus manos sudaban un poco. No sabía qué responderme y yo aproveché su confusión para abalanzarme a besarla. Notó mis ganas de tocar mis labios con los suyos y se retiró bruscamente, empujándome hacia mi escritorio. —Si usted piensa que porque le escribo sobre mis intimidades me va a culear así de fácil está muy equivocado profesor. Y salió algo molesta de la sala de profesores, que de paso sea dicho, ya se encontraba desocupada. Entonces me dije que no en todas debía salir victorioso y que perder también hace parte de la vida, del paisaje, pues no existe varón que haya podido llevar a la cama a todas las mujeres que desea. No obstante, la erección que ese momento había causado Ángela no iba quedar sin unhappy ending, entonces me fui para la casa, me masturbé y mi semen salió copiosamente. En un relato posterior les contaré cómo lo hice, ya que siempre busco la manera de jalarme el pene de maneras no convencionales. Al mes siguiente, teníamos una nueva sesión. Quedamos de vernos en la universidad en horas de la mañana, con tan mala suerte que, al llegar a dicho lugar, las entradas se encontraban bloqueadas ...