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Mi hermana Julia - 7 -
Fecha: 21/06/2021, Categorías: Incesto Autor: ya1gor9di4si, Fuente: SexoSinTabues
... mis huevos mientras que con algún que otro envite enfurecido Julia se contorsionaba bajo mí… la noté temblar… mis manos no dejaban de meter y sacar el consolador de su coño, aunque ya no fuese capaz de seguir chupándoselo. Estaba demasiado pendiente de sus juegos con mi polla. No pude resistirlo más… quise avisarla… quise decirle que se apartara o de lo contrario me correría dentro de ella… dentro de su boca… pero no pude. Cuando estaba a punto de correrme me poseyó un feroz y brutal deseo de llenarla de leche y clavé furiosamente mi polla contra su boca mientras en varias acometidas me pegué la más salvaje de las corridas de mi vida. Julia se quedó quieta durante un momento y luego empezó a retorcerse como una víbora intentando quitarse de dentro aquella polla que le, cortaba la respiración, asfixiándola, mientras yo le inundaba su garganta con un torrente de leche espesa y ardiente. Noté como en uno de sus movimientos se pudo sacar mis testículos de la boca. pero mi polla seguía allí clavada, dada la presión que yo ejercía. Yo me corría y me corría sin cesar. Mi polla soltaba más y más leche directamente en el fondo de su garganta. Julia hizo un esfuerzo supremo y me apartó de ella… mi polla salió de su boca corriéndome y lanzando aún más y más esperma. Todavía estaba en lo mejor. - Aaaaaaaaah… cof… cof… arghhhhh… síiiiiiiiiii… gritaba Julia. Síiiiiiii… mhhhhhhh… ¡¡¡¡CABRON!!!! ¡¡¡CÓRRETE EN MI CARA!!! ¡¡¡VAMOS, NO PARES!!! ¡¡¡¡¡¡¡SIGUE CORRIÉNDOTE!!!!!!! Y yo así lo ...
... hacía… no podía verlo… pero mientras, agarraba fuertemente el consolador y se lo clavaba hasta los topes en su coño, y me seguía corriendo sobre su cara… dos, tres o cuatro chorros de semen fueron a parar sobre su rostro y su pelo. ¡Quería verlo! ¡¡Pero no podía moverme!! Haz tomas, Julia ¡¡¡Haz tomas!!! Por fin acabé de correrme; me había vaciado por completo. Pero Julia aún no había acabado. Su boca atrapó de nuevo mi polla. La sensación que me invadió esta vez no fue placentera; mis nervios se crisparon de golpe y tuve que apartarme de ella, para caer de espaldas sobre un costado. Cuándo me levanté un poco pude contemplar una de las visiones más eróticas y cachondas que mi mente puede recordar. Julia se había incorporado a su vez y de su boca entreabierta manaba mi semen, parte del cual se derramaba por la comisura de sus labios y, cuando caía sobre sus tetas, se lo restregaba, ansiosa, por todo su pecho; una y otra teta se cubrió con esa brillante y lechosa crema. Julia estaba maravillosa. Su pelo había recibido varias ráfagas y estaba pegajoso y empapado. Tenía que mantener un ojo cerrado ya que sobre su párpado se había formado un charquito de leche, que duró poco porque sus dedos retiraron aquel depósito de esperma de allí para llevarlo a su boca y saborearlo con avidez. Sus pestañas también quedaron impregnadas de mi semen. Levantó la vista y me miró con cara de puta, tal era la mueca de vicio y lujuria que reflejaba su rostro. Parece una expresión brusca, pero Julia me ...