-
Mi hermana Julia - 7 -
Fecha: 21/06/2021, Categorías: Incesto Autor: ya1gor9di4si, Fuente: SexoSinTabues
... pareció en ese momento una mujer ardiente, ansiosa de poseer mi polla una y otra vez. Y si no era la mía desearía tener otra; la que fuese, pero una buena polla con que saciar su lascivia. Era como si hubiese vuelto a sus 14 o 15 años, cuando sus ansias de joder eran insaciables, según ella misma me confesó hacía unas semanas. Mi hermana se había convertido en la más espectacular y caliente de las zorras que yo hubiera podido jamás imaginar. Lo corroboró el lenguaje soez que empleó a continuación al dirigirse a mí. - Mhhhhhhhhh… qué bueno… ¡¡¡¡Vaya pedazo de corrida, cabrón!!!! ¡¡¡CASI HACES QUE ME AHOGUE, HIJO DE PUTA!!! No podía respirar. He tenido que tragármelo casi todo. Pero me ha gustado. CABRON; ¡¡QUE CABRONAZO QUE ERES!!! ¡¡¡COMO ME LA HAS CLAVADO AL FINAL!!! ME HA GUSTADO COMO TE CORRES. ERES UN SEMENTAL SENSACIONAL. Creo que me puse rojo de emoción… Julia seguía recogiendo de su cara hasta el último rastro de mi corrida y llevándolo hasta su boca. Al final su lengua repasó las comisuras de sus labios buscando algo más que chupar y saborear. - Y ahora… hermanito. déjame acabar algo… dijo Julia. Se tumbó hacia atrás y separó las piernas… allí, olvidado y bien clavado en su coño, permanecía el consolador, todavía vibrando, que yo momentos antes había abandonado. Julia lo agarró con firmeza y comenzó a meterlo y sacarlo de sus entrañas. Lo hacía con tal brusquedad que me impresionó. Gritaba con locura y placer mientras yo la observaba sin perder el más mínimo detalle, ...
... grabando todos sus movimientos. Sus braguitas entorpecieron en varias embestidas su masturbación, así que Julia se sacó aquel vibrador de golpe de su coño, produciendo un sonoro ruido parecido al descorchar de una botella. De un sólo movimiento alzó las piernas y se arrancó el tanga, de forma que pude contemplar entre sus nalgas su delicioso coño, totalmente enrojecido. Cayó de nuevo ante mí con las piernas abiertas y, agarrando otra vez aquel inmenso juguete, se lo introdujo de una sola y brutal embestida. Estaba presa de una especie de furor uterino; como si estuviera afectada por un ataque de ninfomanía. Parecía que quería destrozarse el coño con aquel artilugio. - Aaaahhhhhhh… síiiiiiiii… Allí estaba mi hermana metiéndose hasta lo más profundo de su coño aquella polla de plástico, enorme, mientras yo volvía a masajearme la polla para conseguir otra erección. En ocasiones tuve miedo de que el consolador se le escapase de las manos y desapareciera dentro de ella por completo. Tales eran las embestidas que Julia se proporcionaba con aquel vibrador. Mientras, su mano libre pellizcaba con furia sus pezones erectos. Todo en julia rezumaba ansias de un sexo desmedido, descontrolado y salvaje. Julia estaba a punto de correrse… yo ya lo sabía. Empezaba a reconocer aquellos movimientos rítmicos de su pelvis que presagiaban su explosión de placer. Pero entonces… Julia se detuvo. El consolador salió esta vez lentamente de su coño. - Mmhhhhhhhhhh… Aaaaaaaaaaaah… ¡¡¡joder, joder!!! Si ...