1. Mamá coqueta


    Fecha: 01/07/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: DENYS PERVERSO, Fuente: CuentoRelatos

    Tal vez, el hecho de no tener nada que hacer, me estaba perturbando. Encima, mi madre cada vez era más descuidada al hacer el aseo. Escuchaba música mientras ella fregaba el piso. No sé si lo hacía a propósito, pero se agachaba tanto, que me enseñaba el culo sin que yo hiciera nada para ello. Si se había propuesto volverme loco lo estaba consiguiendo. Los primeros días traté de ignorarla. Pero tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe.
    
    Lo único cierto, es que mi madre era un bombón a sus casi 40 años. Marcela, era una hembra linda en verdad. No en balde mis amigos me decían un montón de pendejadas, respecto a sus encantos. Bastó la primera vez, que con descaro exhibió ante mi sus piernas. Pensé que se había tratado de un descuido. Pero no. Su actitud fue artera. Si quería ver el televisor tenía que sentarse junto a mí. Pero no lo hizo. Al momento, pretextando cualquier movimiento. Abría las piernas mostrándome sus pantaletas. Si tan solo la contemplación de sus piernas, me había puesto erecto. Pueden imaginar lo que aquello me provocó. Conocía ya todos los colores de sus pantaletas. Sus nalgas las conocía palmo a palmo. Redondas, carnosas y esa ranura que la partía en dos. Prácticamente uniéndose con la de su vagina.
    
    Un día se agachó tanto, que alcancé a ver su abultada panocha y hasta los pelos que se escapaban de las pantaletas. Era ya en verdad imposible dejar de observarla. Lo peor de todo es que parece que ella lo hacía a propósito, hasta que un día estallé. ...
    ... Traía puestas unas pantaletas rosa pálido muy transparentes. Tanto, que su negra felpa resaltaba a varios metros. No pude más. Aventé a un lado mis audífonos y me paré detrás de ella.
    
    —¡basta madre! Me has provocado tanto, que ya no hay más remedio. Voltea, mira nada mas como me tienes. Tengo la verga bien dura, y es por tu causa. Ponte lista. Quitate los calzones y abre bien las patas. Porque te voy a meter la verga hasta el fondo de tu puchota.
    
    Por un momento pensé que se enojaría, y hasta unos madrazos me iba dar. Sin embargo, me desconcertó la forma en que miraba mi endurecida verga. Arrojó la escoba tan lejos como pudo, y se quitó la falda. Las pantaletas mostraban su felpudo oscuro como la noche. Enseguida, se quitó la blusa y sus pechos sin sostén saltaron desafiantes. Sin el más mínimo pudor, se quitó las pantaletas y me las arrojó a la cara.
    
    —no piensas desnudarte pendejo.
    
    Tenía a mi madre desnuda más pronto de lo que hubiera pensado.
    
    —tengo dos años sin coger. Me he insinuado a mas no poder, y ahora que ya me tienes te quedas parado como un pendejo. Ya debías tenerme la verga bien ensartada.
    
    Aquellas palabras me enardecieron. La tumbé sobre el sofá, me embarré la verga de saliva. Se la apunte en su orificio y se la sepulte de un madrazo. No tuve consideración con ella, me la cogí con toda violencia, la oí gritar, pensé que le dolía. Pero la muy puta aullaba de placer. Pobrecita, la verdad si andaba bien urgida. Tras de tres sambutidas mi madre se ...
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