1. Las confesiones de Jorgito (5)


    Fecha: 10/07/2021, Categorías: Gays Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos

    ... derecha hacia el bolsillo trasero de mi pantalón.
    
    -No, no es necesario, Jorgito. –intervino el señor Manuel. –Yo vi su carnet de identidad, mi estimado amigo, porque de entrada tuve el mismo recelo que usted, así que puedo garantizarle que este hermoso chico tiene dieciocho años.
    
    -Bien, Manuel, si usted lo garantiza… -se tranquilizó el señor Javier y entonces fue el señor Miguel Ángel quien dijo:
    
    -Bueno, amigos, aclarado el tema yo sugiero que pasemos a la acción…
    
    -Coincido… -dijo el señor Antonio. –Y, para empezar, que el chico nos muestre qué hay debajo de esa ropita.
    
    -Me parece perfecto. –acordó el señor Manuel y dispuso que todos se sentarán para apreciar el espectáculo que yo debía ofrecerles.
    
    Quedé entonces en el centro de una especie de círculo que formaba ellos, ya sentados y evidentemente ansiosos.
    
    -Adelante, Jorgito. –me animó el señor Manuel.
    
    -Vamos, lindo… -sumó el señor Enrique. –y yo, aunque avergonzadísimo, empecé a desvestirme. Llevaba zapatillas sin medias, chomba celeste y un jean azul bajo el cual no me había puesto nada. Me quité el calzado, después la chomba y por último el jean, todo en medio de murmullos que fueron creciendo en intensidad hasta explotar en gritos cuando quedé con todo a la vista.
    
    -¡Increíble!
    
    -¡Un manjar!
    
    -¡Qué cuerpo tiene!
    
    -¡No se puede creer!
    
    -¡Me lo como crudo!
    
    -¡Les dije, amigos, les dije!
    
    -¡Date vuelta, nene, queremos verte el culo!
    
    Y ante esa orden giré sobre mí mismo, excitadísimo ...
    ... por el clima erótico que yo había desatado y les exhibí mi retaguardia.
    
    -¡Hay que cogerlo ya! –escuché decir a quien me pareció era el señor Antonio.
    
    -¡Sí, sí, a cogerlo! –coincidió otro de los señores y luego todo fue un aquelarre de voces exaltadas y un venírseme encima por parte de los tres señores invitados a los que a duras penas pudo controlar el señor Manuel ayudado por el señor Enrique.
    
    -¡Calma, amigos, calma! Claro que vamos a cogerlo, pero no acá sino en el dormitorio, así que tranquilícense y en camino. Por acá, síganme.
    
    Yo ardía en medio de ese conglomerado de cuerpos y de manos que me sobaban por todas partes mientras el señor Manuel encabezaba el grupo.
    
    Una vez en el dormitorio vi cómo los tres señores invitados se desvestían con tanta rapidez como torpeza motivada por los nervios mientras me devoraban con los ojos y el señor Manuel y el señor Enrique observaban la escena con expresión divertida y excitada a la vez.
    
    Por fin los tres visitantes estuvieron desnudos y entonces el señor Manuel, que al parecer no estaba dispuesto a que la situación se desmadrara, dijo:
    
    -Bueno, amigos, el chico tiene dos agujeros, el culo y la boca, de manera que lo usaremos de a dos. Elijan quiénes empiezan y vos, Jorgito, a la cama.
    
    Ya ubicado miré a los tres señores y se me hizo agua la boca al ver los penes ya bien erectos del señor Javier y el señor Antonio.
    
    -A mí todavía no se me paró del todo… -reconoció con tono dolorido el señor Miguel Ángel. –así ...