-
Ciclo de la vida
Fecha: 13/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... encima de él, me sobaba las tetas con ambas manos… Me bajaba contra su pecho y me besaba… ¿Yo no había follado nunca? ¡Jamás había sido tan pasiva! ¡Pero es que no podía más! Este hombre, mi padre, mi marido, me estaba dominando en esta faceta como a una auténtica cría, hacía de mí lo que quería. También lo que sentía no tenía nada que ver con lo sentido hasta entonces… Me tumbó otra vez sobre él y, en vez de dar golpes de cadera, me agarró por la espalda hasta los hombros, frotándome contra él de arriba a abajo. Poco a poco iba notando cómo mi excitación subía de nivel otra vez; un momento después era yo la que me frotaba sin ayuda… Me volví a correr como una bestia, él seguía frotándome sin parar, mi orgasmo no acababa… Y sentí ahora algo que jamás había vivido. Sin haber terminado de correrme, volvió a empezar la sensación de clímax, y otra vez, y otra vez… No paraba de llegar, era alucinante a la vez que me dejaba exhausta… ¡Hostias, no podía más! Derrengada encima de él, habiendo sentido un multiorgasmo desconocido (no sabía ni que existieran o que era capaz de experimentarlos) me puso boca abajo con una almohada bajo mis caderas. Dejó que me volviera a relajar acariciándome la espalda hasta las nalgas, las piernas… Me dejó al borde del cielo. Cuando me la introdujo por detrás creí morirme. ¿Todavía más? ¿No era suficiente? ¿No se había corrido aún? ¡Me iba a matar! ¡Mi padre era el mejor amante que persona humana hubiera conocido! ¡Un follador nato! ¡Si me había ...
... corrido más de cinco veces! Fue suave, fue delicado, fue cojonudo. Entraba y salía con parsimonia, sin violentarme para nada. Sólo buscaba mi placer ¿Y el suyo? Un ratito después, iba un poco más rápido, yo más sensible… ¡Me iba a volver a correr! ¡Dios, otra vez! Llevó los dedos ensalivados a mi botón totalmente excitado, debía de tener el tamaño de un pene a estas alturas. No me irritó, solo hizo que entrara en una dimensión de orgasmos, uno tras otro, uno dentro de otro… Algo totalmente alucinante. Cuando despertara de este sueño, a ver cómo encontraba algo parecido. Esto era la leche, era acojonante, estaba a punto de perder el sentido… Se corrió dentro, notaba su leche, más que su leche los golpes de su ariete en mi interior… Hizo que el orgasmo que en ese momento sentía llegara a una cota superior, era increíble. Por primera vez en mi vida la llamé de verdad. -AAAAHHHHHHHH, MAAAAMAAAAA… Poco después estaba casi dormida apoyada en su pecho, desnuda como él. Me acariciaba el pelo y, de vez en cuando, me besaba la cabeza. Nunca había vivido nada semejante, ni remotamente parecido, ni siquiera se aproximaba un poquito… Ahora, casi me daba pena que este sueño se acabara, al final había sido una apoteosis del sexo. Estaba tan satisfecha que ni siquiera me daba vergüenza estar en la cama desnuda con papá. Antes de dormirme, me levantó la cara por la barbilla, me miró a los ojos y me dijo: -Te quiero Lily. -Yo también a ti, papá – Contesté al perderme en los brazos de Morfeo. Hacia ...