1. Ciclo de la vida


    Fecha: 13/07/2021, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... otra) me lancé a saco. Estaba en nuestra habitación creyéndose sola en casa, tumbada en su cama y viendo una peli de lesbis en el DVD. Se metía un chisme de esos que vibran, parecía una polla enorme. Luego cambió a otro diferente, era como una polla doble larguísima, un cacharro que parecía un pene por cada lado. Se lo pasaba entre las piernas bien abiertas, lo untaba con lubricante y se lo introducía un poco, gemía… Y llamaba a esa tía, no recuerdo el nombre, mientras pedía que la follaran. Yo flipaba en colorines, conocía a bastantes chicas lesbis o bisex, yo misma, ya lo he dicho, no le hacía ascos a otra, pero Teresa… Era distinto verla haciendo esto. Aparte de flipar, también (y esto si me extrañó) me produjo una excitación de la leche, no sé si lo buena que estaba mi hermana o lo que hacía. Cerré la puerta con cuidado, Tere (debía de tener los ojos cerrados) no me había visto; sin pensármelo ni medio segundo me acerqué a su cama, admiré su cuerpo desnudo y excitado y sin avisar de nada, agarré aquel chisme con el que jugaba por los labios de su coño e intenté introducirle todo lo que pudiera. Tere gritó, la tapé la boca con la mano mientras me miraba con espanto. Yo intentaba meter el consolador, ella pataleaba y no me dejaba pero, a pesar de ser mayor que yo, no era más fuerte. No sé el motivo, mi hermana no había hecho deporte en su vida y yo llevaba toda la mía metida en alguna actividad. Otra de las chorradas de mi padre que me obligaba a hacer más deporte que si ...
    ... fuera a ir a las olimpiadas. Me tumbé encima de Tere sujetándola con mi propio cuerpo, la mano apoyada en su boca, mis piernas entre las suyas y el aparato de plástico introduciéndose poco a poco en su interior. Del espanto pasó a la sorpresa, luego a la cara de odio para, finalmente, dejarse llevar por el calentamiento global (no del planeta). Me apetecía sobar sus tetas, así que cuando llegué al fondo de su coño con el artilugio, allí lo dejé bien clavado y llevé esa mano hasta sus senos con los que me dediqué golosamente a darles un repaso como a mí me gustaba hacer y que me hicieran. Pellizqué sus pezones, estaban duritos por el sobeteo que ella misma se había dado, intenté que sus areolas se inflamaran, pero apenas abultaron un poquito más. Cuando vi, o mejor, sentí que jadeaba y no intentaba gritar, solté la mano de su boca sustituyéndola por mis labios, enredándome en un beso que me supo a gloria, mordí los suyos, enredé mi lengua con la suya… Después de avances inciertos se desató abriéndose a tope de piernas, dándome la oportunidad de meter y sacar aquella especie de doble polla de su cuerpo sin dificultad. Mientras, me iba desnudando como podía sin dejar de atender en ningún momento alguna parte de su anatomía, no se fuera a rajar. Cuando me quité la camiseta que llevaba, Tere se prendió de mis tetas sacándolas del sujetador, sin darme tiempo ni a quitármelo. Morosamente, me soltó un momento en el que aproveché para quitarme toda prenda que me quedaba. Saqué ese ...
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