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El Baldío y El Mirador. 9ª parte.
Fecha: 13/07/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues
... su mirada y boca invitantes al desvarío, era Brenda de entre todas la más alta, la más frondosa, dueña de una figura realizada en una estatuilla, ella sola se fue acomodando a manera de estarme magullando mi pene que debajo de su vulva había quedado con el tronco y glande señalando a mi ombligo, con la paletita en la boca se meneaba casi igual que mi “barbi”, por lo que intuí que ellas eran compañeritas de valet, ya que sus movimientos despertaron completamente mi erección, que bajo de ella y su vulva estaba, siendo objeto de unas caricias extremadamente calientes, sentía la sensación de eyacular en esos instantes, a no ser del que salió de baño Inés y nos distrajo con sus comentarios. Oye Marvin ¡me dejaste el hoyito de mi pipí bien ancho!, y tengo hinchada mi cosita de afuera y por dentro me duele hasta la panza, ¡yo me acuerdo que hace rato antes de que me lo metieras, no me cabía ni la mitad de mi dedito largo!, y ahora me entra bien adentro,>>> ok, mira es un proceso que toda mujer pasa al ser desvirgada, ¡sus pepitas se abren!, ya que uno como hombre mete el pene entre esos labios hinchados que dices que tienes ahora, ¡hasta que llega a romperse el himen!, ya una vez rota esa telita ya entra un dedito bien sin que te duela, y eso que dices de que te lo deje ancho, no es problema en un par de horas o menos se te vuelve a estrechar ya que sus vaginitas son muy elásticas y lo inflamado, como fue tu primera vez te dilatará unos días, tal vez una semana y solita se ...
... desinflamará, de eso no te preocupes y del dolor igual en unos cuantos días se te quitará, a bueno, ¿entonces no voy al doctor? , no nena esto es pasajero, tu tenme confianza, ¡ya verás que no te miento!, a, bueno sí es así, ¡me aguantaré, por andar de caliente!, ¿a ver dime te dolió mucho cuando te lo metí?, pues, un poquito, pero me gustó, sentía que me orinaba cuando me estabas metiendo y sacando tu verga, ¿creo que me hice varias veces?, a, bueno, ¡entonces sí te gustó verdad!, ¿quieres otra vez?, no, ¡quiero ver que se lo hagas a Brenda!, ¡más al rato me echas o me tiras otro palito!, mientras se me pasa el dolor de ¡mi cosita!, sí. Mientras Inés se acomodaba de espectadora en un sillón acojinado de ladito posaba una nalga y con sus manos se daba a sostener el peso de su cuerpo en el asiento de ese mueble, con el fin de no sentarse correctamente, por las molestias que sentía por la recién desvirgada de minutos antes, mientras yo ya tenía las piernas de Brenda en mis hombros, sólo bajé unos instantes a probar de su manantial la exquisitez de esas mieles que me ofreció en esos instantes, mi lengua se daba a pasear en ese recóndito pasaje de aromas de jovencita, mi lengua tomó camino arriba para pasar al ombligo al que lamí y seguir subiendo, hasta llegar a esas tetitas duras, sus pezones apuntaban al cielo del techo de la recamara inhalando y exhalando aire, como si le faltara para abastecer sus pulmones, lentamente me acomodé entre sus piernas, mi erección pegó en la puerta al ...