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Leyendas Indigenas; El Niño Delfin
Fecha: 17/07/2021, Categorías: Gays Autor: shotaboy, Fuente: SexoSinTabues
... o todos ellos me buscaban para tener sexo yo accedía sin oponer resistencia alguna. En fin, un año despues del incidente con el delfín ya mi hermano mayor comenzaba la busqueda de su esposa dentro de la tribu, mi tía Raumel se encontraba de visita, mis hermanas eran muy buscadas por los padres de sus pretendienes mientras discutían con los mios acerca de la dote que podían darle por sus hijas; a lo que mi papá respondía negativamente, a mis nueve años había adquirido un gusto particular por las vergas, las únicas que conocía eran las de mis hermanos y algunos de sus amigos, invitados por ellos para desahogarse de la fuerte prohibición sexual, el que mas recuerdo por la marca que me dejó fué un chico de 17 llamado Eyeyo, tenía el pene mas grande que me tuviese que meter; Y es que cuando me aferré al siempre fiel árbol de Ceiba solo su glande me partió en dos, despues de todo solo eramos chicos divirtiedonos, pero aquella verga me causó bastante sufrimiento, incluso mis hermanos tuvieron que taparme la boca porque cada centimetro que me entraba de Eyeyo me hacía rugir de tanto gritar, un par de minutos despues me había empalado completamente y sin esperar mucho inició su ritmo de penetración, primero lento, como disfrutando la sensación de estrangulamiento que mi ano le hacía a su verga, a los dos minutos ya estaba bombeandome desesperadamente y sin mucha pulcritud técnica me sacudía desde adentro, para ese momento ya podía contener mis gritos por lo que mis hermanos soltaron ...
... mi boca mientras se masturbaban viendo a su hermano pequeño ser desfloretado por la verga de Eyeyo; sin embargo el tiempo que sentí pasar mas lento no fué precisamente largo, a lo sumo cuatro minutos de penetración frenética y sus bolas me dispensaron de varios chorros de semen que se escurrieron de mi trasero al retirar su flacido monstruo adolescente. La tarde caía, mis hermanos y sus amigos ya estaban satisfechos, algunos requirieron de mas de una sesión lo que me dió a mi tambien el gusto del orgasmo; me quedé en el balneario lavandome el trasero que me dolía mas por la verga de Eyeyo que por cualquier otra cosa; entonces me di cuenta de que los demás se habían ido y la luz solar casi había desaparecido; en la selva la luz se esfuma rápido y si hay una regla que se debe siempre tener en mente es las de no moverte por ella de noche, es mil veces mejor quedarse quieto esperando el amanecer y no es que esta opción sea segura. Pero de pronto escuché a un delfín de río chillar en el agua parcialmente oscura, aquello me alegró un poco la experiencia de estar solo en la jungla de noche; seguía escuchando aquel incesante sonido que parecía llamarme, me adentré en el agua hasta las rodillas y de la penumbra salió un chico, blanco como la luna, algunas partes de su piel eran rosadas lo que lo hacía parecer sumamente delicado, su cabello era largo hasta la base de su cabeza del color plateado sin manchas, sus ojos claros como el cielo al mediodia, y totalmente desnudo caminó hacia ...