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Alegrando a un anciano (Parte 3)
Fecha: 08/08/2021, Categorías: Gays Autor: rolf, Fuente: CuentoRelatos
... seguir disfrutando de ese formidable cuerpo pero el cansancio y el licor en la cabeza pudo más, así que chupo con todas sus fuerzas el seno izquierdo de la chica mientras lanzaba 3 potentes chorros de semen en la ropa interior y sabanas, luego de eso se quedó profundamente dormido sin desprenderse de sus melones favoritos y tal cual así fue como lo encontró Milly, pegado a ella como un bebe, un feo y arrugado bebe. Milly acomodo a su viejo amante y tomándolo suavemente fue desprendiendo poco a poco los labios resecos de su ya hinchado pezón el cual al sacarlo estaba todo baboso y adolorido de todas las fuertes succiones que le había dado el viejo como si tratara a toda costa de sacarle algo de leche para alimentar su deforme cuerpo. Luego de poner cómodo y tapar a su macho, la linda universitaria se percató de que a pesar de que ayer en la noche se había bañado con finas especias y perfumes, el olor corporal del viejo se le había pegado, por lo cual se levantó, fue a su cuarto, se dio una ducha rápida y se cambió de ropa interior, eligió una semi-tanga negra que fue acompañado de un pequeño short ya que el calor en la mañana era insoportable, debido al dolor de su pezón izquierdo decidido no ponerse ningún brasier, solo se puso una cómoda musculosa con amplio escote. A medida que se alistaba volvían a ella todos los momentos apasionados que paso con aquel hombre horrible, sentía una mezcla de calentura con arrepentimiento, aun no podía creer que se había encamado con ...
... un viejo indigente y peor aún que este le había dado la cogida de su vida, fue la primera vez que un hombre la había hecho correr y aun recordaba esa genial experiencia, pero por otro lado ser la mujer de tan repugnante sujeto ahora le daba náuseas y sentía una vez más las ganas de llorar por él arrepentimiento, deseaba que todo esto nunca hubiera pasado, pero por más triste que se pusiera, sabía que tenía que enfrentar la realidad, de momento no sabía qué hacer con su semental anciano, sabía que botarlo a su suerte no era una opción válida ya que este podría reaccionar mal, así que tendría que negociar de alguna forma para que se vaya y la deje en paz, pero no se le ocurría ninguna forma de lograr eso sin pensar en usar su cuerpo. La chica era un mar de dudas, había pasado la noche más excitante de su vida, pero por otra parte ya no quería saber más del viejo al menos por ahora, una de sus fantasías sexuales se había cumplido y con creces, de manera que solo quería descansar y despejar su mente, fue a la cocina del tercer piso para percatarse si la empleada se había despertado y efectivamente, ahí se encontraba ella preparando el desayuno. —buenos días doña Petronila —buenos días señorita, que lindo día ¿verdad? —Si, aunque el calor es insoportable. —¿durmió bien anoche? —pregunto con un leve tono sarcástico el cual no se percató la aun somnolienta muchacha —haa esteee sí, dormí bien gracias —le prepare el desayuno, dentro de un momento bajare al primer ...