1. Asesoría de tesis


    Fecha: 09/08/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: FilosofoAullado, Fuente: CuentoRelatos

    ... las piernas abiertas, me ha puesto la verga más dura de lo que podría describir; me gustaría sujetarte de la mano y llevarla a mi erección, decirte, mira, Niña Buena, cómo me has puesto… Que sintieras mi sexo palpitar entre tus dedos. Ese tipo de pensamiento me lleva a expresarte de una manera que jamás creí lo haría con una alumna: Está bien, pero sabes que me molesta la impuntualidad, sólo tiempo tenemos en esta vida y no me gusta que desperdicien el mío, te mereces un castigo ejemplar. De repente vuelves a sobresaltarte, como la vez anterior, sales de tu sopor, pero esta vez cierras las piernas, te sientas derecha e inclinas la cabeza hacía mí, acercándote, y con una voz susurrante, como si me fueras a decir un secreto, me preguntas ¿Qué tipo de castigo, profe? ¿Soy una niña mala? Ahí mi mente me decía párate y vete, aléjate, esto no es buena idea. Pero mi erección, tan potente a esas alturas, me decía quédate, dile que sí, es una niña mala. Te lo digo, Sí, eres una niña mala. Me miras directamente a los ojos y te muerdes el labio inferior. Entonces no puedo evitarlo, pienso en tu boca, para ser exactos, en mi verga dentro de tu boca mientras tú la mamas y la agitas con tu mano, mientras veo tu anillo de casada, sujetarte de los cabellos y cogerte la boca tan duro que mi semen llene toda tu garganta, impidiéndote respirar por algunos segundos. Me adivinas, me lees; seguramente me he puesto rojo, de sólo pensarte, de pensar en tu piel de belleza latinoamericana, en tus ...
    ... ojos hermosos, en tus pestañas lindas, en tus labios deliciosos y en tu cabello negro, el más rico que he olido en mi vida. Pienso también, no lo dudes, en tus pechos, en tu vientre y en tus nalgas, pero sobretodo en tus piernas, tus pies y tu espalda. En pocas palabras, te lo digo con la mirada, Quiero cogerte de pies a cabeza, quiero cogerme cada parte de ti.
    
    Adivinas, repito, mi pensamiento. Te levantas de tu asiento, te acercas a mí y me preguntas qué estoy pensando. A su vez, me pongo de pie, te quito de en medio y camino hacia la puerta. Puedo notar una mueca de decepción en tu cara, pero de nuevo se alegran tus ojitos cuando ves que sólo me acerqué a la puerta a poner el seguro. Me acerco a ti, te desabotono la blusa, quieres hablar, decir algo, pero te dejas hacer. Te callo, poniéndote un dedo sobre los labios. Desato tu sujetador, veo por primera vez tus pechos hermosos, exactos a mis manos, del tamaño exacto de mis perversiones; desabotono tu pantalón de mezclilla, lo bajo, me agacho para bajarlo hasta tus tobillos; acerco mis dientes a tus calzones para bajarlos con la boca también hasta los tobillos. Desabrocho con cuidado tus tacones, uno a uno, recargándolos en mis piernas; una vez que saco tu pantalón y tus calzones, vuelvo a poner tus zapatillas con mucho cuidado. Beso, no me puedo resistir, tus pantorrillas mientras estoy hincado. Me pongo de pie. Dices, Profe, béseme. A las putas no se les besa, sólo se les coge como las putas que son. Antes de que puedas ...