1. Asesoría de tesis


    Fecha: 09/08/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: FilosofoAullado, Fuente: CuentoRelatos

    ... contestarme algo, te pongo una mordaza en la boca, hecha con un pañuelo que encontré a la mano. Luego voy hasta mi mochila y saco unas cuerdas suaves, que pensaba usar con mi novia en la noche, pero algo mejor surgió. Las paso por tu cuerpo para hacerte varios amarres, cuidando la circulación, pero de ahí en fuera mi creatividad no tiene límites.
    
    Por un momento, me parece, te espantas; tratas de escapar, te arrojo contra la pared. No te golpeas, quedas frente a la pared con las manos extendidas. Me acerco por tu espalda, abro tus piernas, bajo mis pantalones y restriego mi verga durísima contra tus nalgas desnudas; acto seguido comienzo a masturbarte y besar tu nuca. Estás mojada, no sé si de tu cogida anterior o si la situación te ha excitado, estás muy húmeda, meto mis dedos largos y gruesos sin piedad, aprovecho mi dedo pulgar para sobar tu clítoris mientras mis otros dedos se encargan de complacer tus labios vaginales. Meto mis dedos, abriendo tus paredes, presiono tu pared vaginal superior, tratando de encontrar tu punto de ebullición. Después del primer orgasmo todas se tranquilizan. Continuo mi labor, amarro tus manos y tus pies y te pongo sobre mi escritorio. Prendo la música, Rachmaninov. Al ritmo de las manos sobre el teclado, acaricio y beso tu cuerpo; me quito el cinturón y te digo al oído, Has sido una niña muy mala, una puta borracha, llegas a tu cita recién cogida, perra. Quieres responder, decirme algo, no lo concedo, en lugar de eso, aprieto más la ...
    ... mordaza. Tus nalgas están hermosas, se me antoja sodomizarte; pero antes de eso, te doy severos cinturonazos, la música fuerte disimula el ruido. Lloras. Azoto con mayor vehemencia, combinando por momentos con mi mano. Me encantan tus nalgas al rojo vivo, no soporto más y meto mi verga por tu culo estrecho. Conforme avanzo las lágrimas van resbalando por tus ojos. Verte así me excita muchísimo, más de lo decible. Sientes mi verga que, a pesar de no ser larga, es gruesa y va abriendo tu culo en dos, te sujeto de las caderas para arremeter con más fuerza.
    
    Limpio tus lágrimas con mis manos y llevo el rocío hasta mi pene, le pongo un poco de saliva y vuelvo al ataque, pero esta vez retorciendo tus pezones. Estrujo tus pechos. Mi miembro contra tu culo hace música que combina perfectamente; observo tu espalda arqueada, sujeto tu cabello y te empalo sin misericordia. Te gusta esto, perra, te gusta. Gruñes como protestando. No me interesa y te lo entierro una y otra vez, una repetición caótica y deliciosa. Hace mucho tiempo que había soñado tenerte así. La excitación es demasiada, no puedo más y me vacío entero dentro de tu culo. Me siento libre, vivo, eres mi plano de inmanencia. Me siento parte del mundo. Te volteo sobre mi escritorio, estás llorando… Limpio tus lágrimas con mi pene flácido; sigues amarrada y amordazada; me gusta tu cuerpo así, caliente y rojo, dulce y desvelado. Acaricio cada parte de ti, pasando apenas mis huellas dactilares por tu cuello, tus hombros, tus pechos, ...