-
La prima de mi padre, virgen y cuarentona
Fecha: 14/08/2021, Categorías: Gays Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... hacía el tonto era yo. -¿Cuántas qué? -Mujeres casadas. -Tengo memoria de pez. -¿Y chavalas? -Los peces no tenemos memoria. -Eso te honra, pero yo ya sé de tres, una vieja y dos casadas, y las tres se corrieron tres veces. Me lancé al vacío. -Si quieres echar un polvo no tienes más que decirlo. Al acabar de recoger las patatas te puedo poner mirando para Cuenca tres o cuatro veces. Mucha sabía de sobras lo que significaba lo de Cuenca, pero me preguntó: -¿Y eso qué es? -Es dejarte los ojos como te quedan después de hacerte un dedo, uno mirando para un lado y el otro mirando para el otro. -Yo no me hago dedos. Me hice el enfadado. -¡Puta manía tenéis las mujeres de negar que os la rascáis cuando os pica! Me reprendió. -¡Habla bien! -Pues no faltes a la verdad, que todas las que me dijeron lo que me acabas de decir después acabaron tocándose mientras las follaba. -¿Cuántas? -No me acuerdo. ¿Qué ganarías con saberlo? -Nada, es simple curiosidad. -Pues por mí no vas a saber nada. -¡Cabezón! -Sí, lo tengo cabezón, gordo y largo. -Lo sé. ¿Cuántas? Se lo iba a decir para que dejase de marearme. -Quince. Dos viejas, seis casadas y siete chavalas. ¿Contenta? -Si me dieras los nombres... -¿Me dejaría follar contigo? -No, pero... -Ni pero ni perola, ni comiéndote el coño ni chupándome la pirola. No te voy a dar nombres. ¿Quieres que me vaya? -No, te necesito... para recoger las ...
... patatas. -Una última pregunta, Mucha. ¿Es verdad que te acostaste con mi tía Camila? Se puso colorada. -¡¿A quién le oíste eso?! -A mi padre un día que estaba riñendo con ella. -Prefiero no hablar de eso. -Entonces es que fue verdad. -Coño, Quique, que es tu tía. Hay cosas que es mejor no saberlas. -Un poco tarde para eso. ¿Estabais enamoradas cuando lo hicisteis? Mucha, cedió. -No, fue para experimentar, pero tu tía aún no estaba casada, ni siquiera tenía novio. Mi primo es un hijo puta por recordarle cosas que pasaron hace un porrón de años. ¿A qué no dice que a él lo mismo le iba la carne que el pescado? -¡¿A mi padre le gustan los hombres?¡ -Ahora no sé, pero hace 20 años, de soltero, dio por culo y le dieron. -¡Joder! Ya sé de donde me viene el instinto. -¡¿También te gusta dar por culo?! -Sí, pero a las mujeres. Volvió a sonreír. -Y a algún jovencito también le darías. -A uno, sólo a uno. -Una mujer pagaría por ver eso. Dos caramelitos comiéndose vivios. ¡Ummm! -¿Pagaría, eh? Ahora entiendo porque la hermana se masturbó viendo como nos besábamos, como nos la chupábamos y como nos dimos por culo. A Mucha le gustó lo que acababa de oír. -¡Cooooño! ¿Se corrió la mirona? -Cómo una fuente. -¿Quiénes eran él y ella? -¿Cuántas veces te tendré que decir que tengo memoria de pez? -Acabarás contándome todo lo que quiera saber. Tuve el presentimiento de que contratarme para levantar las patatas era una excusa para ...