1. La prima de mi padre, virgen y cuarentona


    Fecha: 14/08/2021, Categorías: Gays Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... acabar follando conmigo. Había que esperar acontecimientos.
    
    A las nueve, con todas las patatas recogidas, llegó el señor Pedro con su carro de bueyes. Cargamos y nos fuimos para casa de Mucha. Dejamos los sacos de patatas en el altillo. Pedro, se fue. Estábamos en la cocina y como Mucha me iba a pagar y no me entraba, le entré yo a ella.
    
    -¿Quieres pagarme la mitad del jornal?
    
    -¿Quieres comprar patatas con la otra mitad?
    
    -Quiero verte desnuda y darte una ducha con una regadera.
    
    Se hizo la ofendida.
    
    -¡¿Te piensas que soy una puta barata?!
    
    -Perdona, pero es que me muero por comerte el coño.
    
    Se quedó mirándome, y después, me dijo:
    
    -¡Vas a piñón fijo, sinvergüenza!
    
    -Voy, pero tengo...
    
    No me dejó acabar la frase.
    
    -¿Tienes ganas de follar conmigo?
    
    -Muchas, pero quería decir que tengo vergüenza, sólo que acostumbro a dejarla en casa cuando salgo de ella con la idea de follar.
    
    -¡¿Ya te levantaste con esa idea?!
    
    -Sí, y al despertar me hice una paja pensando en ti.
    
    -¡¿Te corriste pensando en mí?!
    
    -Y eché leche por un tubo.
    
    -¿Entre mis tetas?
    
    -En tu boca.
    
    Se le escapó una sonrisa.
    
    -Estás intentando calentarme, ¿a qué sí?
    
    No podía negar lo obvio.
    
    -¿Lo estoy consiguiendo?
    
    -¡Eres tan joven!
    
    -¡Y tú estás tan cachonda!
    
    Ya la tenía en el bote.
    
    -¿Y si te diese yo a ti la ducha?
    
    Iba a mojar, fijo.
    
    -¿Me desnudo ya?
    
    -Desnuda. Yo voy a buscar la regadera.
    
    Cuando Mucha volvió con la regadera llena de agua ...
    ... en una mano, una tina en la otra y me vio desnudo, vio el cuerpo de un joven de 18 años, musculado y empalmado. Sus ojos brillaron al decir:
    
    -¡Desnudo eres más hermoso de lo que dicen! ¡¡Y vaya tralla tienes ahí!!
    
    Sus palabras hincharon mi pecho.
    
    -¿Quieres chuparla, preciosa?
    
    Se puso colorada como si fuese una jovencita que oyera su primer piropo.
    
    -¡Ay que me llamó!
    
    -Te llamé por tu verdadero nombre. Repito. ¿Quieres chuparla, preciosa?
    
    -No, y me encantaría hacerlo, pero sería peligrosa como una víbora si me llegase a calentar demasiado.
    
    -Ya te dije que tengo condones, guapísima.
    
    -Los condones se rompen. Métete en la tina. ¡Y deja de adularme!
    
    Me metí en la tina. Me echó agua sobre la cabeza. Cogió el jabón de la Toja y lo pasó por mi cuello, por mi espalda, por mi pecho... Froté mis costillas y mis axilas, las pelotas... después de enjabonarme, me volvió a echar agua, me volví a frotar y me quité el jabón. Luego cogí la verga y empecé a menearla.
    
    -Úntamela con jabón, reina.
    
    -¿Reina?
    
    -Reina, princesa... hoy serás lo que tu quieras ser.
    
    Mucha, tímidamente, me enjabonó la verga. Luego su mano la cogió y me masturbó. Su boca buscó mi boca. Le planté un beso en los labios de su cara sucia. Ella seguía pelándomela. Le bajé la cremallera del vestido. El vestido, sucio, cayó al piso. Se quedó en sostén y bragas, que de su blanco original pasaran a color marrón con el polvo que tenían. Sus sobacos olían a sudor, era un olor fuerte, como a ...
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