1. CAMPAMENTO – PARTE 8 (FINAL)


    Fecha: 15/08/2021, Categorías: Gays Autor: johna.2012, Fuente: SexoSinTabues

    ... hasta su habitación, recostándome con suavidad sobre su cama. Luego nos fundimos nuevamente con un beso, pero esta vez lleno de pasión y lujuria, por todo el tiempo que habíamos perdido separados. Sus manos recorrieron mi cuerpo entero, quitándome en su camino mi polo. Su cuerpo ardía junto al mío, su aroma me embriagaba… Era increíble lo mucho que me embelesaba su presencia, su calor… Lo deseaba, lo deseaba tanto como el primer día. Cristian empezó a besarme el cuello con ternura, provocándome espasmos cada vez que sus labios tocaban mi piel. Mis manos se aferraban a su espalda ahora desnuda, acariciando cada musculo de su cuerpo, sintiendo su piel ardiendo bajo mis manos. De un solo movimiento, Cristian me dio vuelta, dejándome ahora boca abajo, y con lentitud empezó a bajar por mi espalda, jugando con su lengua y dando pequeñas mordidas a su paso hasta llegar a mis nalgas, aún cubiertas por el buzo que llevaba puesto. Con sus manos fue bajando poco a poco mi pantalón, bajando mi ropa interior también con él, dejando mis nalgas blancas y redondas al aire, a su disposición. Cristian acarició mi culo con suavidad, apretándolo y sobándolo una y otra vez por un largo rato, jugando con su lengua sobre mi piel, dándome pequeñas mordidas de vez en cuando. Luego tomó mis nalgas, una con cada mano, y las abrió, dejando mi ano expuesto, a su alcance, y de inmediato con su lengua empezó a recorrer cada centímetro, cada pliegue de mi hoyito, haciéndome suspirar con cada lamida, con ...
    ... cada rose de su lengua sobre mi piel. Entonces sin pedir permiso, me incorporé y lo jalé sobre la cama, quitándole rápidamente el pantalón que llevaba puesto, luego me coloqué sobre él de forma invertida, dejándole mi culo a su disposición, mientras yo me deleitaba con su hermoso pene. Sin perder tiempo empecé a lamer su tronco de arriba abajo, yendo desde la punta de su glande hasta la base de sus huevos, dando pequeñas mordidas que hacían estremecer su cuerpo. Él, por su parte, agarró con ambas manos mi culo y lo abrió lo más que pudo, y luego enterró su rostro entre mis nalgas y empezó a jugar con mi ano nuevamente, provocándome un placer increíble. Por un largo rato nos dedicamos a darnos placer mutuamente, yo chupando su pene y el jugando con mi ano, disfrutando cada segundo como si fuera el ultimo. Luego Cristian se incorporó y me recostó sobre la cama, boca abajo, con el culo al aire, listo para recibir nuevamente a su hermoso pene, luego de mucho tiempo. Entonces él se recostó sobre mí y puso su pedazo de carne entre mis nalgas, duro y caliente, listo para forzar su entrada dentro de mí. ―Te amo ―susurró en mi oído y luego sentí a su pene entrar dentro de mi cuerpo, llenándome con su calor y dureza, haciéndome lanzar un gemido de placer Su cuerpo sobre el mío se sentía tan normal, tan perfectamente acoplado, como si nuestros cuerpos hubieran estado hechos el uno para el otro. Cristian empezó a taladrarme el culo con fuerza, haciéndome soltar gemidos a cada segundo, con ...