-
Mi amiga Feli me llevó hasta él (2): En las fiestas con Abel
Fecha: 18/08/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... nunca lo dejaba tranquilo y que por eso lo llevaba siempre conmigo. Entonces me preguntaron si al tercer día podría tocar el violín en una velada artística que tenía para los padres de los niños de la parroquia, para familiares y benefactores. Abel les iba a decir que no, pero yo les pregunté: — ¿Actúan otros también o solo tendría que actuar yo? — Tenemos varios sketch y canciones, los niños cantarán unas canciones y algunos de nosotros mayores a guitarra, pero el violín sería una buena pegada que sorprendería a nuestros amigos del pueblo vecino. Entonces les dije que sí, explicando: — Normalmente no podemos hacerlo sin permiso, pero ahora estamos de vacaciones y a veces tenemos este tipo de compromisos, mientras no sea yo el único que actúa, no cobre y avise que soy solo un estudiante, no hay problema. Se pusieron felices. Abel quiso pagar las consumiciones pero los chicos no lo permitieron. Yendo a casa, Abel me explicó que en la comarca hay diversos grupos parroquiales que compiten a ver quien presenta mejor espectáculo y los grupos se llevan bien y van de un pueblo a otro, por eso estaban felices porque ya no iban a presentar lo de siempre. Abel estaba nervioso porque me habían comprometido. Le dije: — No te preocupes, Abel, tengo repertorio de canciones y conciertos para violín para estar unas dos horas o más, voy a preparar algo corto y agradable y haremos dedicatorias, una para Feli y otras para quien tú me digas, personas a las que haya que ...
... agradecer. Llegamos a casa, estábamos cansados y habíamos sudado mucho. Nos metimos a la ducha, nos duchamos juntos y nos abrazamos para quitar preocupaciones; nos secamos hablando de cosas insulsas. Luego nos metimos a la cama desnudos como ya había sido habitual en otras veces. E hicimos el amor. No pude aguantarme. Nos acostamos de espalda uno al otro como si no quisiéramos molestarnos y dormir para pasar el cansancio, pero la ducha me había relajado y me encontraba despierto. Hacía calor y me di la vuelta y me uní a Abel que estaba acostado de lado y en posición fetal. Me pegué a él de modo que mi polla encajaba en la raja de su culo. Pasé el brazo por su cintura para tocar su polla y saber de su erección, estaba a tope. Se dio media vuelta y puso su cara frente a la mía, enderezamos el cuerpo para abrazarnos de modo que nos quedamos con nuestros pechos juntos y las pollas de ambos abrazadas para sentir su calor, cruzamos nuestras piernas tocando la parte baja del cuerpo, es decir, con el muslo tocando y masajeando el perineo. — Necesitas desahogarte, te noto angustiado, Abel. — No es eso, es que te he implicado en mi vida y no tengo gran cosa que ofrecerte. — No necesito nada más que tu amor, Abel, si buscara otra cosa, lo haría, en ti he hallado el amor que necesito. — Pero es que yo… — Lo he entendido esta noche cuando tus chicos me pedían que participara con el violín, ellos han aprendido de ti a preocuparse de la gente y tú estás pensando que eres un ...