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Mi amiga Feli me llevó hasta él (2): En las fiestas con Abel
Fecha: 18/08/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... delante y me preguntó: — ¿Qué te pasa, Javi? Me abalancé sobre Abel, le abracé pasando incluso el maletín del violín y lo besé, entonces le dije: — Necesito descargar mi música como un orgasmo, ¿podría hacerlo en la iglesia? — ¿Puedes esperar diez o quince minutos? Entonces dará comienzo la procesión y puedes tocar tu violín antes de salir a la calle. — Es lo que necesito para calentar el violín. Salió, me dejó y me dijo que me avisaría. En ese despacho preparé el violín, comprobé el afinamiento y al cabo de un momento entro un niño y dijo: — Señor, el Padre Abel ha dicho que puede salir. Fue donde el niño me llevó ante la imagen de la Virgen de Agosto y las notas salieron del violín como si no fuera yo quien tocara sino alguien que estaba en mi interior, aunque yo estaba consciente. Cuando estaba concluyendo comencé a emocionarme y al final, junto con los aplausos de todos los presentes descargué mi llanto. No era un llanto de dolor, sino de agradecimiento por el cariño que me tenía Abel, por su amor, por el amor que yo le tenía y por todas las cosas buenas que hacía Abel, razón por la que todo el mundo lo amaba. Entonces le pedí a la Virgen de Agosto poder amarlo más que todos ellos juntos. La procesión salió y se alejaba. Me quedé con mi violín en las manos y Feli miraba cómo estaba llorando. Rodó su silla y se me acercó. Me puse de rodillas delante de ella y le dije: — Amo a Abel; le he pedido a la Virgen poder amarlo más que todos ...
... vosotros juntos y ha llenado mi corazón de amor y mi mente de música; quiero verte allí. La besé, me besó y lloró. No supe qué pensar, si lloraba de alegría o de tristeza, pero no le quise preguntar. Que cada uno lloré por lo que el corazón sienta. A todos nos debe estar vedado escudriñar el interior de las personas. Fui a guardar el violín en su estuche y con él en la mano nos fuimos Feli y yo a dejarlo en casa e ir al encuentro de la procesión. lo que sí sé es que Feli estaba contenta cuando vio pasar a Abel vestido detrás de Virgen con las vestiduras santas. Sentí la misma alegría cuando Feli me extendió su mano y la abracé con la mía. Me agaché, me puse de rodillas mientras se alejaba la procesión y sus su mano sobre mi pecho y me dijo: — Tu corazón late muy deprisa, ¿te pasa algo? — Acabo de comprender por qué amo tanto a Abel y por qué tú tenías que ser mi amiga para certificar este amor. Ayúdame a dar la paz al corazón de Abel. — Se la das, se le nota cuánto ha cambiado desde que os conocéis. — Feli, ¿yo he cambiado también? — Mas de lo que te imaginas. Además parecía que no tocabas tú, has tenido todo el tiempo los ojos cerrados y al final has llorado, como si en tu interior estuviera otra persona. — Feli, mi alma interpretaba la música para la Virgen y yo danzaba para Abel. Por eso todavía tengo el corazón acelerado, me he cansado mucho por el esmero que he puesto en mi danza. Parece que Feli entendía todo, porque apretaba más mi mano junto a mi ...