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Sexo con mi ahijada. Como hacerse fama y cogerme a sus amigas
Fecha: 18/08/2021, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
... ahora no sé cómo afrontar ese pago sin afectar el ya ajustado presupuesto familiar. —seguía haciendo caritas de mimosa, para conseguirlo. Rápida como el hambre, vio la mal disimulada erección, creo que también me leyó la mente, sobre todo los pensamientos sucios y lascivos. —¡Padrino!... ¿qué te sucede? ¿No me digas que esto que veo es por mí? —Hmm… Pescado infraganti, no tuve más opción que encogerme de hombros sin saber qué decirle, como mencioné es rápida de entendedera y directa para la respuesta. —Padrino, acá esta su ahijadita, cuente conmigo… Yo le soluciono ese problema… si es buenito, y no se lo contamos a nadie (guiño mediante), esto (tocándome el bulto) lo solucionamos entre los dos. Sea bueno jefecito, ¡porfa! Como era casi la hora de cierre de la tesorería no quedaba otro empleado más que yo, sabía que había salido la última empleada así que no esperó respuesta, se pasó por mi lado del escritorio, giró el sillón y acariciael problema, lo sacó a tomar aire, conconfianzuda naturalidad. —¡Qué buen pedazo tienes padrino! Sarita tiene una reconocida fama familiar, de no hacerle asco a nada, más bien se dice que es una de esas mujeres que siempre está dispuesta a probar carne nueva, según dicen algunas primas envidiosas de su popularidad entre los machos. Como si hiciera falta corroborar los antecedentes mencionados, Sarita comenzó a regalarme una paja muy especial. A la desesperada manoteé las tetotas, se liberan con facilidad y muestran una ...
... aureola grande y rosada, coronada por pezones, robustos y erizados como picas listas para el combate bucal. Volaba de calentura, pedí que me hiciera algo urgente, para solucionarlo, me urgía una respuesta para evitar esos dolores de testículos que se nos produce cuando la calentura se extiende demasiado, como en esta situación. Rápida como en emergencia, pero no descuidada, primero cerrar la puerta de la oficina por cualquier cosa, y luego demostró que ser enfermera la hizo experta en urgencias, sexuales en este caso, ¡ja! —Dámela, pero porfa no me acabes adentro… —Tengo condón, tranqui, lo saco del cajón del escritorio. Presta, me colocó el preservativo, con el brazo hice lugar sobre el escritorio. Tendida sobre el escritorio, bien en borde, descalza y sin bombacha, piernas abiertas y elevadas haciendo la V de la victoria. Los talones apoyados en mis hombros. Me deshice de los pantalones, bóxer y zapatos todo en un patadón para mayor libertad de movimientos. Con sus manitos abre la vulva, dejando expedito el acceso a esa jugosa cueva, me mandé en ella de un golpe, rudeza justificada por la urgencia sexual, sabe cómo vaciar a un tipo de forma rápida y eficiente, acompaña el zarandeo, se impulsa con sus talones presionando mis hombros, ella maneja el ritmo y la penetración de la cogida. Como es ducha en manejarse sobre los escritorios, puedo soltar una mano de su cadera para frotarle el clítoris, crece la humedad y la respuesta erótica hasta el tramo final, ...