1. MIS VECINOS TAMBIEN SON INCESTUOSOS


    Fecha: 19/08/2021, Categorías: Incesto Autor: Hansolcer, Fuente: SexoSinTabues

    La vida seguía su curso en aquella vecindad. Los días pasaban uno a uno hasta convertirse en rutina, mis hermanos y yo seguíamos haciendo lo que siempre habíamos hecho, escuela y tener sexo entre nosotros. La llegada de Rosa si en principio supusimos que alteraría nuestra forma de vida, no lo hizo. Ella seguía durmiendo en el cuarto y a la vez cocina donde dormían nuestros padres. Salía temprano a trabajar y regresaba hasta la noche, cansada talvez. Conversaba un poco con mamá para después irse a la cama porque tenía que levantarse temprano. Poco a poco fui descartando la idea de que Rosa me regalaría el placer de saborear ese cuerpazo, penetrar su vagina que debía seguir tan golosa como antes, lamerle aquellos pechos como melones, duros con pezón grande. Follarla mientras me agarraba de sus caderas y ver cómo rebotaban contra mi cuerpo. Sentir su boca caliente engullendo mi polla, escucharla gemir mientras arañaba mi espalda diciéndome que la quería hasta adentro. La sola idea de que eso pudiera pasar me despertaba la bestia sexual que llevaba adentro, tanto que cuando cogía ya sea a Beatriz o a Lily pegaba unas acabadas de burro. Porque desde el día que había aparecido otra vez nuestra hermanastra, Beatriz otra vez más se había unido al clan de hermanos que cogían entre sí. De nuevo éramos cuatro hermanos viviendo como parejas sexuales, mi hermano durmiendo con Lily y Bea conmigo, aunque a la hora de follar no era extraño que intercambiáramos entre nosotros. Desde la ...
    ... llegada de Rosa, papá tampoco había ido a visitar a Beatriz. Quizás se la cogiera en otro lado o talvez la presencia de nuestra hermanastra lo frenara y tuviera miedo a ser descubierto, aunque también existía la posibilidad de que la misma Rosa fuera ahora su otro desahogo sexual aparte de mamá. Dormía a su alcance, a tan solo una puerta que si la abría lo dejaría a solas con aquella hembra que años antes no había tenido reparos en comerse una verga de alguien de su familia. Recordarla masturbándose cuando papá follaba a Beatriz me decía que esa hipótesis no era del todo una locura. Conjeturas como esas me hacían andar todo el tiempo con el pito parado. Pero como dije, tenía dos hermanas para deslecharme cuando quisiera, tener 17 y una familia como la mía era toda una bendición. Tanto que el mundo fuera, incluido el sexo que podría tener con las mujeres de papá como Doña Vicky o su hija era algo que había pasado a segundo plano. Como dije, nuestra vida había regresado a la de unos meses atrás. Una mañana de sábado, día de descanso porque no teníamos escuela. Mis hermanos habían salido, Lily talvez estuviera donde Ruth su compañera de grado a quien una semana antes habíamos iniciado en el sexo pero por alguna razón no habíamos vuelto a repetir. Estaba solo y la idea de hacerme una paja se barajo en mi mente, por encima de mis pantalones toque mi polla medio parada, sin embargo la voz afuera hizo que desistiera de ello. Era Alfredo, un vecino treintañero que vivía con su madre a ...
«1234...7»