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MIS VECINOS TAMBIEN SON INCESTUOSOS
Fecha: 19/08/2021, Categorías: Incesto Autor: Hansolcer, Fuente: SexoSinTabues
... quien llamábamos Doña Petra. Por el tono de su voz supe que andaría tomado, algo normal en él especialmente los fines de semana. - Mamá – le escuché decir. Mamá, ya déjame hacerte el amor viejita. Quiero cogerte, quiero comerte la panocha. - Cállate que te van a oír. - Que nos escuchen, que sepan que yo soy tu hombre, que sepan quien te hace feliz. - Alfredo cállate -dijo ella suplicante como si quisiera callar aquella confesión que a todas luces debía mantenerse en secreto. - Mami ¿A poco no te gusta como te hago el amor? - Si hijo, pero eso no se anda gritando para que los demás lo sepan. - Mami. Mami, eres mi mujer desde hace años y quiero cogerte ahora mismo. Mami – dijo con aquel acento que evidenciaba su embriaguez. Mami, me gusta meterte la verga - Alfredo cállate por favor Todo había sucedido frente al cuarto donde yo estaba, oculto a su ojos había sido testigo de aquel diálogo que de ser verdad no era más que la confirmación de que el incesto no era exclusividad de nuestra familia. Me asome un poco, quise ver comprobar que no estaba equivocado, que realmente quien hablaba era el hijo de aquella señora que a juzgar por como se veía tendría unos 50 años. Efectivamente era él, Doña Petra lo llevaba rodeándolo con su brazo. Alfredo iba sin camisa dejando ver su cuerpo músculos y quemado por el sol por trabajar como ladrillero en una de las fábricas cercanas. Pude verlos cuando llegaron frente al que era su cuarto, ella lo sujeto para que pudiera entrar por la puerta, su ...
... hijo aprovecho aquel momento y sin el mayor reparo le puso su mano sobre el trasero a manera de caricia, la deslizó de abajo hacia arriba como si le estuviera limpiando después de ir al baño. Doña Petra giro su cabeza de lado a lado, talvez quiso cerciorarse de que nadie hubiera visto lo que su borracho hijo había hecho. Ya bajo el marco de la puerta Alfredo se giró de frente a su madre e inclinándose un poco hundió su cabeza en el cuello de Doña Petra. La besaba con pasión, su mano derecha empezó a hurgar bajo las enaguas dejando ver las piernas flacas de aquella señora que nadie creería estaba a punto de ser follada por su hijo. Alfredo parecía haber perdido la noción de donde estaba o simplemente no le importaba que lo vieran. Goloso seguía besando a su madre aunque ahora sus caricias iban en busca de las tetas, esas que con dificultad había sacado del vestido de Doña Petra. Su mano había regresado abajo, apartando el elástico del blanco calzón ahora le tocaba el chocho haciendo que está doblará su cuerpo como rendida ante semejante caricia. Desde mi escondite pude ver el bulto que de la nada se le había marcado a Alfredo entre la entrepierna, Doña Petra talvez lo adivino porque vi como su mano izquierda se movió hasta colocarse sobre aquello que quizás ya ansiaba tener dentro suyo. Lo acaricio en toda la extensión, desde lo que debía ser el tronco hasta la cabeza. Bonita verga la que se manejaba su hijo juzgar por el bulto. Abrazados y sin dejar de acariciarse caminaron ...