1. El clan del placer cap 4


    Fecha: 26/08/2021, Categorías: Incesto Autor: Crystal69, Fuente: SexoSinTabues

    —Dense prisa —ordenó Jeneh, saliendo apurada de nuestra casa. Era la primera vez que participaría activamente dentro de una orgía pública, y estaba emocionada ya por probar todos los cuerpos que tendría a su disposición. Los años anteriores había querido asistir, pero diferentes circunstancias se entrometieron con ese deseo. Por ejemplo, el año pasado estaba con un buen resfrío. El anterior se había torcido el tobillo yendo de cacería con su papá, y el anterior a ese, se había perdido en el bosque durante toda la noche. —Ya vamos, ya vamos. Calma tus ansias —dijo mamá pacientemente. Por fin toda la familia estaba reunida, excepto por el papá de Emelia. Taciturno como siempre, no le daba la importancia merecida al festival de la luna. —Nosotras nos adelantaremos —tomé a mi hermanita de la mano, y corrimos en dirección a la plaza. Nada más llegar, nos asaltó un delicioso aroma a flores de Nen. Las estaban quemando en distintos puntos de la ciudad, por lo que todos andaban lujuriosos. De un lado, un grupo de chicas danzaban sensualmente sobre una tarima mientras un conjunto musical tocaba algo rítmico para generar ambiente. Las doncellas se movían totalmente desnudas, exihibiendo cada parte de su anatomía en un baile artístico. Jeneh se quedó mirándolas con suma atención. Una de sus amigas estaba allí, y en esos instantes, se abría los labios vaginales para mostrar un delicioso coño de carnes tiernas y rosadas. —¡Esa es mi amiga! ¡Bravo! —gritó feliz, y la chica le sonrió y le ...
    ... envió un beso volado. —Anda, ven —tiré de ella para llevarla a otro sitio. No muy lejos de allí, se estaba preparando una bebida tradicional conocida como kal. Consistía en una combinación de ricos ingredientes naturales como hierbas y raíces, que al ser bebido, potenciaba la energía del cuerpo y brindaba suficiente fuerza para toda la noche, lo cual iba a ser muy importante para todos los miembros del clan. Jeneh bebió una jarra entera. Unas gotas cayeron por su barbilla y mojaron sus bonitos pechos, cubiertos por un sujetador hecho de piel. Vestía, además, una minifalda que dejaba a la vista un par de fuertes piernas capaces de apretar a cualquier macho que quisiera poner entre ellas. Aunque era la menor de la familia, y la más inexperta de las tres en cuanto a los rituales y costumbres del clan, estaba decidida a aprender. —Creo que me mojé —dijo riendo, quizá un poco borracha. El kal tenía ese efecto secundario. Me reí y le di un sonoro beso en la boca. Al otro lado de la calle se estaban vendiendo algunos adornos para las jóvenes, especialmente aquellas que querían ir a la moda. El favorito para la fiesta era la cola animal, que consistía en un pequeño plug que se introducía en el ano de cualquier persona que quisiera probarlo, y que estaba unido a una cola falsa de animal. Jeneh y yo nos acercamos justo cuando una mamá ayudaba a sus dos hijas gemelas a insertarse eso en el trasero. Varias muchachas movían sus caderas para acentuar los movimientos felinos de sus colas ...
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