1. Mi primera experiencia gay


    Fecha: 17/09/2021, Categorías: Gays Autor: AlbertoS, Fuente: CuentoRelatos

    ... algo de charla mientras él iba manejando hacia su departamento.
    
    En el camino, me pregunto si de verdad era mi primera vez (sí), si tenía preservativos (no), sí el clima y la escuela. En realidad no recuerdo mucho de esa parte, excepto de su mano que en cada oportunidad me acariciaba y apretaba la pierna, y su lasciva mirada que me iba recorriendo. Por mi parte, mi calentura iba en aumento, y sentirme deseado solo me hacía hervir la sangre, por lo que en algún momento termine tratando de acariciarle su pene sobre el pantalón. Creo que fantaseaba con hacerle una mamada en el camino, pero él me detuvo y me dijo que si un policía nos veía, íbamos a tener problemas.
    
    Como fuera, después de unos 20 minutos manejando, llegamos al complejo donde vivía. Entramos al estacionamiento y pasamos frente a una cancha de basquetbol donde varios jóvenes estaban jugando. Yo voltee a verlos, más que nada porque me llamó la atención que ahí tuvieran esa clase de instalaciones. Él me preguntó: “¿qué pasa, te gusto alguno?”.
    
    Yo no dije nada, pues honestamente no me había puesto a verlos de ese modo, pero definitivamente ya que lo había mencionado, los vi ahora con otros ojos y llegue a la conclusión de que sí, había al menos uno que era alto y esbelto que realmente era más parecido al tipo de hombres que salían en las películas porno que tanto había visto.
    
    Pero no hubo tiempo de hacer nada, pues mi compañero ya estaba bajando del carro y me dijo a donde teníamos que ir. Resulta que ...
    ... su departamento estaba en planta baja, por lo que solo tuvimos que caminar directo de su carro hacia su puerta. Honestamente, los nervios me comenzaron a ganar en ese momento, así que camine un poco más aprisa que de costumbre y termine entrando casi de un brinco. Una vez dentro, no voltee a ver hacia atrás, sino que me metí un poco más al fondo, hacia la sala para poder ver con más calma. Aunque no había algo en especial que destacar, lucía como cualquier departamento mexicano, parecía que mi compañero sí encontró algo que le intereso, y mucho debería agregar.
    
    Por un espejo colocado en la pared, podía verlo parado justo atrás de mí, con sus lascivos ojos viendo directamente hacia mi virgen culito. No sabía si sentirme incomodo, o halagado, o que hacer, pero realmente no tuve mucho tiempo para decidir. Casi de inmediato sentí sus manos tomando mis nalgas y apretarlas a su gusto, sin darme tiempo de responder o decir algo. Yo solo voltee sobre mi hombro, y pude sentirlo como me empujaba hacia la recamara, que estaba prácticamente a unos pasos de donde yo estaba parado.
    
    Y yo no me hice del rogar o puse la mínima resistencia. Ya sabía a lo que iba, y deseaba que sucediera, por lo que si él no me hubiera empujado tomando mi trasero, probablemente le habría tomado el pene y lo hubiera guiado hacia su recamara. En todo caso, su iniciativa comenzó a forjar en mi el gusto por hombres dominantes, y muy activos. Cuando entramos a su recamara, ahí frente a la cama, se comenzó a ...