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Mi primera experiencia gay
Fecha: 17/09/2021, Categorías: Gays Autor: AlbertoS, Fuente: CuentoRelatos
... dominantes. Y lo mejor todavía estaba por venir. Mi compañero se quedó quieto un momento y luego comenzó a sacar su pene muy despacio, y aunque yo quería protestar y decirle que no, antes de voltear a decirle cualquier cosa, él lo volvió a insertar, despacio y con cuidado. Yo volví a sentir el placer de ser penetrado y volví a gemir, cosa que debió haberlo calentado, porque volvió a sacar a su pene e insertarlo, pero más rápidamente. Y aunque intentara contenerme, la verdad es que me tenía aullando de placer, pues cada estocada me relajaba aún más y me permitía concentrarme más en el placer de ser penetrado. Así estuvimos varios minutos, conmigo en posición de perrito y él tomándome por la cadera y penetrándome, antes de que se estirara sobre mí y me tomara de los hombros para penetrarme con más fuerza aún. Después de un rato cambiamos de posición. Me volteo y me penetro con mis piernas en sus hombros, y así estuvo un largo rato, dándome cada vez más duro. Yo tenía los ojos abiertos y adoraba ver su cara llena de placer y del esfuerzo que imprimía en cada estocada de su pene dentro de mí. Estaba fascinado así que abrí mis piernas y lo atraje hacia mí para besarnos, pero sus penetraciones me impedían concentrarme mucho. Por fin después de un rato, él se acostó por ...
... completo sobre la cama, y pude ver su hermoso pene que tanto placer me había dado en todo su esplendor, erecto y apuntando hacia el techo. Se quitó el condón y me dijo que se la chupara nuevamente. Aunque al principio me opuse, cuando me tomo de la nuca, mi poca resistencia se venció y me acerque a chupar nuevamente aquel magnifico pene. Realmente no fue mucho lo que me resistió, y a los pocos momentos pude sentir los espesos y cálidos chorros de su semen impactando dentro de mi boca. Apreté mis labios para que no se escaparan y al sacar su pene un último chorro se escapó y me cayó en la mejilla derecha. Quise repetir lo que vi en una película, donde la chica le mostraba su boca llena de esperma a la cámara antes de tragárselo, pero no tuve la habilidad necesaria y me dio pena, así que me contente con tragármelo. En cuanto a mi compañero, suspiro lleno de alivio y satisfacción mientras jugaba con mi cabello. - Ah, estas muy, muy rico, Alberto. Que gustazo me di contigo. - Tu también estas bien sabroso. Ahí me quede en la cama, con su pene frente a mi rostro, ya flácido, reluciente y con una gota de semen saliendo de la punta. Esa primera experiencia marco muchas de mis preferencias, y aunque no volví a encontrarme con él, tengo muy presente ese encuentro.